
Entre julio y septiembre, el empleo en la capital creció 6% sumando solo 339,300 nuevos puestos de trabajo concentrados en las empresas más grandes y en las de menor tamaño. Solo las empresas de 51 a más trabajadores en la capital aumentaron en 11% sus contrataciones con 178 mil 700 nuevos puestos. ¿Qué nos dice esto del mercado laboral en la capital?
“Depende mucho de cuál es el tipo de actividad económica que está siendo más productiva. En construcción, la inversión privada está teniendo un dinamismo bastante fuerte y esto se vincula a empresas más grandes, consolidadas y con mayor capacidad de inversión y por lo tanto también con mayor capacidad de contratación. Estamos viendo que todavía persiste un dinamismo de los sectores más formales”, comentó a Gestión.
A su vez, Eduardo Jiménez, jefe del Sistema de Información de Macroconsult, añadió que estas empresas de mayor tamaño tienen la flexibilidad y presupuestos más grandes “para contratar más rápido en comparación con una empresa más pequeña”.
Pero el avance del empleo no solo implica puestos adecuados, sino también subempleados, es decir, aquellos que trabajan menos horas de las que desearía o recibe un ingreso inferior al mínimo referencial que estima el INEI para cubrir una canasta básica de consumo, que ascendería a cerca de S/ 1,800.

En total, durante el último año, hay 2 millones 102 mil peruanos con empleos de baja calidad en la capital, lo que significa que actualmente poco más de 1 de cada 3 trabajadores en Lima Metropolitana se encuentra en condición de subempleo.
El avance de esta categoría se produce principalmente por un incremento de 11% en el número de trabajadores que tienen un salario más bajo que el mínimo.
¿Subempleo en empresas grandes?
Dentro de las empresas grandes se observa que el subempleo por ingresos aumentó 24.3% y el subempleo por horas creció cerca de 44%, mientras que el empleo adecuado creció 8.5%, un ritmo menor que las otras categorías. Pero, ¿esto significa que estas compañías están generando empleos de menor calidad?
Para Jiménez de Macroconsult, una posibilidad es que el mayor dinamismo de la economía esté llevando a más personas a entrar al mercado laboral y parte de los nuevos trabajadores que ingresan podría estar colocándose en empleos de baja calidad que no necesariamente son informales.
“Aparentemente mucha gente se está colocando en empleos de baja calidad. Al ver la oportunidad de tener un empleo se colocan en este tipo de puestos y como resultado de ello vemos que el promedio de los ingresos reales ha caído. Pero el subempleo no es lo mismo que informalidad. Por ejemplo, una forma común es cuando una empresa contrata a personas a medio tiempo”, sostuvo.
Este tipo de contrataciones, indicó, pueden ser aquellas que ofrecen empresas formales en cafeterías o restaurantes. De hecho, el rubro de servicios fue el que más aumentó el empleo (9.3%), generando 285,400 puestos durante estos meses.

“Dado el incremento en el costo de la canasta básica, muchas personas que ganaban ligeramente por encima de ese umbral están siendo reclasificadas como subempleadas por ingresos, aun cuando permanecen en el mismo puesto de trabajo”, explicó.
Aunque el último reporte indica que el ingreso promedio registrado en la capital subió ligeramente en 0.4% a S/ 2,302, Jiménez coincidió en que “la inflación se lo está comiendo porque se mantiene alta”.
Lo cierto es que ajustado al efecto de la inflación presenta su segunda caída consecutiva. Según precisó Herrera, el salario promedio cerró el tercer trimestre con una caída de 3.8%, lo cual representa una pérdida de aproximadamente S/ 90 para los bolsillos de los trabajadores.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.







