
La Bolsa de Valores de Lima (BVL) vuelve a posicionarse en el radar de los inversionistas internacionales.
A inicios de 2026, los mercados emergentes comienzan a registrar un retorno de flujos extranjeros, con Brasil, Chile y Perú liderando la captación de capital, señala Luis Ramos, gerente de Estrategia de Renta Variable de LarrainVial Research.
Esto toma relevancia, tras la tendencia a la baja registrada en la participación de los inversionistas no residentes en los últimos años, tocando su punto más bajo (7% del monto negociado) en el 2025, según información de la BVL.
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Para Ramos, este renovado interés extranjero responde menos a factores coyunturales y más a una lectura estructural del mercado peruano.
“La recuperación viene impulsada por fundamentos macroeconómicos sólidos, mejores condiciones financieras globales, precios elevados del cobre y expectativas de una conducción político-económica más favorable en el mediano plazo”, detalló.
Además, mencionó que, a pesar del rally observado en la región, el mercado local continúa negociando con descuentos frente a su promedio histórico, lo que ofrece un margen de seguridad atractivo para los inversionistas no residentes en el país.
A ello se suma que las principales compañías listadas en la BVL presentan una proyección robusta de crecimiento de utilidades cercana al 26% para el 2026, un desempeño superior al esperado en otros mercados emergentes e incluso desarrollados, estimó.
LarrainVial reportó la mayor intermediación de inversionistas no residentes durante el 2025, desempeño que fue reconocido por nuam recientemente en los premios ConaXion.

Especializado
El ejecutivo destaca que los inversionistas que están retornando al mercado peruano son extranjeros especializados, con amplia experiencia en mercados emergentes y fronterizos.
“Se trata, principalmente, de fondos de inversión y hedge funds de origen estadounidense, europeo y brasileño, que conocen y entienden los vaivenes económicos, políticos e institucionales propios de países como Perú”, explicó.
Por ello, no reaccionan de forma impulsiva ante episodios de volatilidad política o institucional, y priorizan los fundamentos de largo plazo al momento de asignar capital, agregó.

Expectativa
Ramos subraya que el atractivo del mercado peruano radica en una combinación de valorizaciones atractivas, expectativas de crecimiento y solidez corporativa, más que en la estabilidad política coyuntural.
Si bien el proceso electoral del 2026 forma parte del análisis de riesgo, sostiene, el mercado interpreta que la fragmentación política y las barreras institucionales existentes reducen la probabilidad de cambios disruptivos, lo que contribuye a un entorno de mayor previsibilidad para la inversión.
Ramos estima que este año comenzarán a alinearse una mayor participación extranjera y flujos positivos sostenidos, lo que podría traducirse en mayores volúmenes, mejor liquidez y una valorización más eficiente de las compañías peruanas.
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Economista de la Universidad de Piura. Actualmente se desempeña como redactor de Finanzas en Diario Gestión.








