
El Gobierno amplió las alternativas para financiar proyectos de desarrollo con la aprobación del nuevo marco de bonos sostenibles del Perú 2026.
Esta actualización moderniza las reglas para futuras emisiones de bonos verdes, sociales y sostenibles y busca fortalecer la posición del país en el mercado global de las finanzas sostenibles.
Dicho documento, aprobado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), reemplaza el marco vigente desde el 2021 y amplía el universo de proyectos que podrán ser financiados con estos instrumentos, además de fortalecer los mecanismos de transparencia y medición de resultados.
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Para Janett Burga, especialista de Pacific Corporate Sustainability, el nuevo marco representa un avance importante para el mercado peruano de deuda sostenible, ya que “moderniza las reglas para futuras colocaciones de bonos verdes, sociales y sostenibles, alineándolas con estándares internacionales”.
Los bonos sostenibles son instrumentos de deuda mediante los que el Estado obtiene recursos de inversionistas con el compromiso de destinarlos exclusivamente a proyectos con beneficios ambientales o sociales.
Cartera amplia
Así, la ejecutiva recalcó que la actualización permitirá que futuras emisiones de deuda financien una cartera más amplia de proyectos.
Entre estos figuran obras de infraestructura, agua y saneamiento, vivienda social, transporte limpio, energías renovables, establecimientos de salud y educación, agricultura sostenible y proyectos de adaptación al cambio climático.
No obstante, Burga advirtió que el verdadero desafío comenzará con la implementación. “El éxito del nuevo marco dependerá de contar con una cartera sólida de proyectos, capacidad de ejecución en los tres niveles de gobierno y mecanismos de seguimiento que permitan demostrar que los recursos movilizados generan impactos económicos, sociales y ambientales medibles”, afirmó.

Inversionistas
Esta actualización también podría fortalecer el atractivo de los bonos soberanos peruanos entre inversionistas internacionales, sostuvo.
Explicó que la incorporación de nuevas categorías, como los bonos azules, de naturaleza, resiliencia y amazónicos, responde a la creciente demanda mundial por inversiones con criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).
“El nuevo marco no solo amplía las opciones de financiamiento del Estado, sino que ofrece a los inversionistas instrumentos con mayor especialización temática, acompañados de exigencias más robustas de transparencia y medición de impacto, aspectos cada vez más valorados por el mercado internacional”, indicó.
Sector privado
Agregó que el impacto del nuevo marco también alcanzará al sector privado. Según explicó, el sistema financiero y el sector asegurador encontrarán nuevas oportunidades de negocio conforme crezca el mercado de finanzas sostenibles.
“Bancos, fondos e inversionistas institucionales podrán ampliar su participación en la estructuración, colocación e inversión en bonos sostenibles. Al mismo tiempo, las compañías de seguros tendrán oportunidades para desarrollar coberturas destinadas a proyectos de infraestructura sostenible y riesgos climáticos, e incluso incorporar este tipo de instrumentos dentro de sus portafolios de inversión”, estimó.
- Supervisión. El nuevo marco exige que el MEF identifique los proyectos elegibles, supervise la asignación de los recursos y publique reportes sobre el destino de los fondos y los impactos obtenidos. Estos mecanismos buscan ofrecer mayor confianza a los inversionistas y asegurar que el financiamiento genere resultados verificables. Con la actualización de su marco, el Perú también busca mantenerse como un emisor competitivo frente a inversionistas especializados, refiere Burga.
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Economista de la Universidad de Piura. Actualmente se desempeña como redactor de Finanzas en Diario Gestión.







