
Auna se mantiene como uno de los operadores más relevantes del sector salud privado en América Latina, con una plataforma integrada que combina hospitales de alta complejidad en Perú, Colombia y México, junto con un negocio de seguros especializado en oncología a través de Oncosalud en el mercado peruano.
La estrategia corporativa apunta a replicar el modelo exitoso de Perú en sus operaciones internacionales, señala Renta4 SAB.
Sin embargo, de cara al 2026, la tesis de inversión adopta un enfoque más balanceado, reflejando una ejecución más gradual de lo esperado en México, mayores exigencias financieras y un perfil de crecimiento menos lineal que el anticipado previamente, detalla.
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Aun así, la casa de bolsa considera que el ajuste reciente en la valuación ya incorpora gran parte de estos riesgos, lo que permite mantener una recomendación de compra, con un precio objetivo revisado de US$ 8.3 por acción a diciembre de 2026. A la fecha, la acción cotiza en S/ 4.65.
A nivel consolidado, Auna presenta un perfil de crecimiento moderado pero resiliente, indica Renta4.
“A diferencia de estimaciones anteriores, ya no anticipamos una expansión material de márgenes en el corto plazo, dado que las presiones regulatorias en Colombia y la lenta recuperación del apalancamiento operativo en México limitarían el crecimiento del EBITDA”, precisa.
En este contexto, el EBITDA tendería a crecer en línea con los ingresos, con márgenes relativamente estables a nivel consolidado, agregó.

¿Qué rol tiene México?
El principal cambio en la tesis proviene de México, hoy el foco central para los inversionistas.
Si bien este mercado representa entre 25% y 30% de los ingresos y EBITDA del grupo, la mejora operativa ha sido más lenta de lo previsto.
Los intentos iniciales por implementar de forma acelerada el modelo operativo peruano —mayor control de protocolos, contratación directa de médicos y estandarización de procesos— generaron efectos adversos temporales, reduciendo la ocupación hospitalaria en lugar de incrementar la, detalla.
Como resultado, la compañía ha optado por una implementación más gradual, manteniendo niveles de ocupación aún contenidos, en el rango de 40%–50%.
“Esto retrasa la captura de economías de escala y la recuperación del apalancamiento operativo, afectando la trayectoria de rentabilidad del país. Adicionalmente, las restricciones de capital han llevado a Auna a ajustar su modelo de integración vertical en México, particularmente en el despliegue de Onco México”, explica.
A diferencia del esquema de Oncosalud en Perú, la estrategia en México incorporará en mayor medida proveedores terceros, priorizando crecimiento con menor intensidad de capital. Si bien esta adaptación reduce riesgos financieros y de ejecución, también diluye el potencial de expansión de márgenes en el corto plazo.
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Economista de la Universidad de Piura. Actualmente se desempeña como redactor de Finanzas en Diario Gestión.








