"Si es que ustedes sienten que su cuerpo la asimila correctamente y se sienten bien tomándola, pueden hacerlo. Pero traten de que sea una leche natural”, señala la nutricionista Sylvia Rodríguez. (Getty Images)
"Si es que ustedes sienten que su cuerpo la asimila correctamente y se sienten bien tomándola, pueden hacerlo. Pero traten de que sea una leche natural”, señala la nutricionista Sylvia Rodríguez. (Getty Images)

Existen cada vez más opiniones acerca del consumo de leche de vaca y sus derivados, así como muchas dudas en el aire. Por eso, en esta columna analizaremos la información de diversos estudios sobre los beneficios y las contraindicaciones de su consumo para la salud del ser humano.

Si bien la leche de vaca tiene gran cantidad de calcio, contiene también otros elementos como grasas saturadas y colesterol, los cuales están vinculados a problemas cardiovasculares. ¿Pero entonces, puedo tomar leche descremada? Es una opción, porque esta no contiene grasa, sin embargo la lactosa aún está presente y mientras pasan los años se vuelve cada vez más difícil para el organismo digerirla porque perdemos lactasa (enzima que se encarga de digerir la lactosa) y es ahí donde podrían aparecer síntomas como indigestión, dolor e hinchazón de estómago.

En personas con problemas o enfermedades inflamatorias, como por ejemplo rinitis alérgica, gastritis o colon irritable, no es recomendable consumir leche de vaca, ya que esta es promucogénica y proinflamatoria.  ¿Cómo hago para mantener mis huesos fuertes si no tomo leche entonces?

En un estudio poblacional observacional realizado durante 20 años, se observó que personas que consumían tres o más vasos de leche al día, no tenían menor riesgo de sufrir fracturas en comparación a las personas que no consumían este producto. Se analizó también que las mujeres que tomaban tres o más vasos de leche al día, tenían mayor riesgo de sufrir algunos tipos de cáncer como el cáncer de mama y cáncer de estómago.

Si lo que se busca es cuidar de los huesos, manteniéndolos fuertes y sanos, la naturaleza nos proporciona buenas fuentes de calcio como legumbres, soya, vegetales de hojas verdes como el kale, el brócoli, la espinaca y frutos secos como las almendras, cereales como la quinua y semillas como el ajonjolí.

Es importante mencionar también un estudio realizado en niños por un problema muy común en esa edad que es el estreñimiento crónico funcional. En él, se observó que los niños que consumían leche mantenían este problema, pero en los niños que tomaban “leches” vegetales, como la leche de almendras, leche de coco, leche de soya, entre otras, el problema desapareció a los días.

Con esto no quiero decir que no consuman leche. Si es que ustedes sienten que su cuerpo la asimila correctamente y se sienten bien tomándola, pueden hacerlo. Pero traten de que sea una leche natural, que sepan de dónde vienen las vacas, si han sido bien alimentadas o no, si han recibido antibióticos, etc. Es decir, una leche segura.

Concluyo en que la leche no es un alimento esencial en la alimentación del ser humano y que, este calcio por el cual se reconoce y valora tanto, se puede obtener fácilmente de otros alimentos.