
El presidente del Consejo de Ministros, Ernesto Álvarez, negó que la reorganización patrimonial de Petroperú tenga como objetivo una eventual privatización o liquidación de la empresa estatal, y afirmó que, en su situación actual, no resulta atractiva para el capital privado.
En ese sentido, el jefe del Gabinete Ministerial explicó que la medida, establecida mediante el Decreto de Urgencia N.º 010-2025, responde a la necesidad de poner fin a años de déficit financiero y deficiente gestión, que han requerido constantes inyecciones de recursos públicos.
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“Petroperú debe mantenerse como empresa pública, pero con una gestión eficiente. No estamos conduciendo a una privatización ni a una liquidación”, señaló Álvarez a RPP.
Además, reconoció que la situación económica de la petrolera impide, por ahora, cualquier interés serio del sector privado.
En ese marco, indicó que Proinversión, entidad a la que se le ha delegado la gestión integral de la empresa, realizará una evaluación técnica e imparcial de cada una de sus unidades productivas para definir su futuro. Según precisó, el análisis permitirá determinar si alguna requiere inversión privada bajo esquemas mixtos, si otras deben mantenerse bajo control estatal o si ciertas unidades deberán ser liquidadas.
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Álvarez remarcó que se trata de una “solución intermedia” basada en criterios técnicos y no políticos, considerando que Petroperú es una empresa de gran tamaño con unidades que cumplen funciones y objetivos distintos.
Asimismo, aseguró que la reorganización no afectará los derechos laborales de los trabajadores ni la continuidad de los servicios públicos que presta la empresa. Añadió que uno de los objetivos centrales es evitar el colapso de la cadena de pagos, ya que múltiples pequeñas y medianas empresas proveedoras se encuentran en riesgo debido a la insolvencia de la petrolera.
“Es imposible continuar con el estado actual, donde cada año el Estado tiene que inyectar recursos solo para sostener una situación insostenible”, concluyó el premier.








