
Tras la reciente intervención y acción de fiscalización realizada por el Ministerio Público y la Policía Nacional, los dirigentes de los choferes de carros tubulares en las dunas de la Huacachina (Ica), alzaron su voz de protesta para denunciar que se encuentran en un entrampamiento legal desde hace más de 14 años.
Según explicaron, dicho reglamento establece límites de antigüedad para los vehículos y está pensado para unidades que circulan por vías asfaltadas o pavimentadas, más no para el terreno desértico donde operan.
Adaptaciones técnicas y seguridad
Frente a los cuestionamientos sobre las condiciones técnicas de sus unidades por parte del fiscal provincial titular de la Fiscalía de Prevención del Delito en Ica, Pedro Eloy Del Carpio Soto, los dirigentes aclararon que los vehículos son adquiridos originalmente con tarjeta de propiedad, placa, motor y chasis de fábrica.
Asimismo, explicaron que para ensamblar este tipo de estructuras se emplean modelos anteriores al año 2002, ya que los vehículos modernos cuentan con carrocerías compactas sin chasis independiente, lo que imposibilita su adaptación para el desierto.
¿Falla humana o falla mecánica?
Al ser consultado sobre los accidentes fatales registrados en el desierto durante este servicio, Camargo precisó que estos hechos responden a la falta de pericia de ciertos conductores e informalidad temporal, y no a fallas en la mecánica de los vehículos.
También mencionó que el compromiso de los gremios en capacitar a los choferes y elevar los estándares de seguridad para no perjudicar el dinamismo económico y turístico de la región Ica.
El dato
El servicio de vehículos tubulares en las dunas de Huacachina fue suspendido tras un operativo realizado el viernes 11 por la Fiscalía de Prevención del Delito.
La intervención, que contó con el apoyo de la Policía Nacional, permitió detectar presuntas deficiencias en la documentación y en las condiciones de operatividad de estas unidades.







