
Percy Alache, socio líder de Servicios Laborales de PwC Perú
El 29th Annual Global CEO Survey de PwC deja un mensaje claro para el 2026: los CEO enfrentan un entorno más exigente, con menor tolerancia al error y mayor presión por ejecutar decisiones complejas en plazos cada vez más cortos. Aunque los factores económicos, tecnológicos y geopolíticos siguen siendo relevantes, el estudio evidencia que la verdadera tensión estratégica se concentra en la gestión de personas, el liderazgo y la capacidad de sostener el desempeño organizacional.
En términos de crecimiento, el optimismo permanece. A nivel global, el 61% de los CEO espera una mejora económica en los próximos 12 meses. En Perú, esta confianza es aún mayor, llegando al 78%. Sin embargo, este optimismo convive con cautela: solo el 31% de los CEO peruanos se siente muy confiado respecto al crecimiento de ingresos en el corto plazo, frente al 39% en 3 años.
Este escenario no solo exige disciplina operativa, eficiencia y control, sino también revisar si las estructuras organizacionales, los modelos de trabajo y la productividad del talento están alineados con las metas de crecimiento. La estrategia financiera, por sí sola, ya no es suficiente; la capacidad de ejecución es hoy determinante.
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El estudio muestra además una presión creciente sobre la gestión de personas. En Perú, una parte relevante de los CEO identifica la dificultad para atraer y retener talento como un freno al desempeño operativo, junto con la burocracia interna y el acceso a capital. A ello se suma el impacto de la inteligencia artificial: el 63% de los CEO peruanos espera que la adopción de IA reduzca el empleo junior en los próximos 3 años, mientras que los niveles senior se mantendrían estables.
Este dato plantea desafíos inmediatos en reconversión laboral, empleabilidad, liderazgo intermedio y relaciones laborales, especialmente en un país donde predominan empresas familiares y culturas organizacionales altamente personalistas. No sorprende que el 52% de los CEO en Perú declare que su principal preocupación es no transformarse lo suficientemente rápido para mantenerse al día con la tecnología y la IA, superando los promedios regionales y globales.
Además, la agenda de riesgos ha evolucionado. Aunque solo el 14% de los CEO peruanos se siente altamente expuesto a la volatilidad macroeconómica, un 60% planea fortalecer la ciberseguridad en los próximos 3 años, reflejando una mirada preventiva sobre los riesgos no financieros. En un contexto preelectoral y de mayor sensibilidad social, los conflictos laborales, las decisiones de personal mal gestionadas o los errores de liderazgo pueden escalar rápidamente en impactos reputacionales y financieros.
El CEO Survey deja un mensaje contundente para la alta dirección: el 2026 exigirá coherencia entre estrategia, personas y ejecución. Para los CEO y comités de gerencia, esto implica revisar si cuentan con un modelo claro de productividad y desempeño, fortalecer el liderazgo de los mandos medios y anticipar riesgos laborales y reputacionales antes de que se materialicen. En un entorno más incierto y exigente, la capacidad de liderar personas será lo que diferencie a las organizaciones que se adaptan de aquellas que se quedan atrás.









