
GASTO EN OBRAS. Si bien la atención mediática está concentrada en la elección del próximo presidente de la República y, en menor medida, del Congreso –aunque debería preocupar mucho más–, que luego de 34 años volverá a tener senadores y diputados, este año también habrá elecciones para gobernadores regionales y alcaldes provinciales y distritales, más sus respectivos consejeros y regidores. El martes, el presidente José Jerí convocó a estos comicios, mediante decreto supremo de la PCM, que se llevarán a cabo el domingo 4 de octubre.
Así que los peruanos seguiremos escuchando promesas descabelladas, pero focalizadas en departamentos, provincias y distritos, aunque el enfoque será el mismo que en la actual campaña para las elecciones generales, programadas para el domingo 12 de abril (segunda vuelta el 7 de junio). Además de los ofrecimientos para combatir la delincuencia y el crimen organizado, los candidatos a gobernadores y alcaldes se explayarán en proyectos que llevan años sin ser ejecutados, como carreteras, calles, colegios, centros de salud, etc.
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También exigirán más recursos al “Gobierno central”, que desde el 2002 (¡hace 24 años!) se llama “Gobierno nacional”, justamente desde el inicio del mal diseñado y peor implementado proceso de descentralización. Lo curioso es que los gobiernos locales y regionales nunca ejecutan todo el presupuesto que les asigna el MEF. Según Videnza Instituto, el 2024, los municipios ejecutaron el 87.4% de su presupuesto y los gobiernos regionales el 67.3%. Las deficiencias de gestión serían el principal factor de ese incumplimiento, pero también hay que agregar los recortes a los presupuestos que realiza el MEF, a fin de no desviarse demasiado de su meta de déficit fiscal. Eso ocurrió el año pasado, pues la inversión pública total aumentó menos de la mitad que la del 2024 (5.5% versus 14.7%).

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Hay otra tendencia en años electorales subnacionales: el gasto en obras aumenta. Si bien gobernadores y alcaldes no pueden ser reelectos, se apresuran por culminar proyectos, con el objetivo de apuntalar candidaturas que cuentan con su respaldo –aparte que muchos postulan para regidores o consejeros regionales–. Según data del BCR, la inversión de municipios del 2022 fue superior a las de los tres años previos. Lo mismo ocurrió el 2006, el 2010 y el 2018. La excepción fue el 2014, pues el gasto en obras del 2013 fue ligeramente superior. Habrá que estar preparados para encontrar más calles cerradas y, por supuesto, más carteles con los nombres de alcaldes y gobernadores que gestaron dichas obras.







