
Moody’s Ratings rebajó este miércoles la calificación crediticia de México al nivel más bajo de grado de inversión, mencionando el debilitamiento de la situación fiscal del país y alimentando la preocupación de que la segunda economía más grande de América Latina se encamina hacia la categoría de grado especulativo.
La agencia calificadora rebajó la calificación soberana de México a ‘Baa3’ desde ‘Baa2’, al advertir un deterioro sostenido de la fortaleza fiscal del país, mayores presiones derivadas del apoyo financiero a la petrolera estatal Pemex y un entorno de bajo crecimiento económico.
Moody’s modificó además la perspectiva de la deuda soberana mexicana de negativa a estable, al considerar que, pese al debilitamiento fiscal previsto hasta 2027, el país mantiene estabilidad macroeconómica y capacidad de respuesta de política económica frente a choques externos.
La medida se produce aproximadamente una semana después de que S&P Global Ratings revisó la perspectiva crediticia de México de estable a negativa.
LEA TAMBIÉN: Peruana Frenosa acelera su expansión: entra a México con filial propia y venta directa
Según Moody’s, la reducción de la nota refleja “un debilitamiento sostenido de la fortaleza fiscal” en México que se aceleró desde 2024 debido a la rigidez del gasto público, una limitada base de ingresos y el respaldo continuo del Gobierno a Petróleos Mexicanos (Pemex), factores que han limitado la capacidad para estabilizar la deuda pública.
La calificadora estimó que el déficit fiscal de México se mantuvo cercano al 5% del producto bruto interno (PBI) en 2025, al incluir el apoyo a Pemex, mientras que la deuda bruta del Gobierno aumentó a 49.3% del PBI, frente al 46% registrado en 2024. Además, proyectó que la deuda alcance cerca del 55% del PBI hacia 2028.

Moody’s señaló que el Gobierno mexicano destinó alrededor de US$ 35,000 millones a Pemex en 2025 y presupuestó otros 14,000 millones para 2026, lo que continuará limitando la flexibilidad fiscal del país en ausencia de mejoras significativas en la operación de la petrolera.
Asimismo, redujo sus expectativas de crecimiento económico y prevé una expansión del PBI menor al 1% en 2026 y de 1.3% en 2027, afectada por debilidades estructurales como la inseguridad, la informalidad, cuellos de botella en energía y agua, así como la incertidumbre asociada a la revisión del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y cambios institucionales como la reforma judicial.
LEA TAMBIÉN: Frutos Secos: DeliTierra apunta a México mientras se acerca al canal mayorista
No obstante, la agencia sostuvo que la economía mexicana conserva fortalezas derivadas de su tamaño, diversificación y acceso preferencial al mercado estadounidense, lo que sigue respaldando sus oportunidades de comercio e inversión.
La nueva nota ‘Baa3’ mantiene a México dentro del grado de inversión, aunque apenas un nivel por encima del umbral especulativo.
Panorama para México
Antes de la decisión, Moody’s había solicitado a las autoridades aclaraciones sobre cómo el conflicto en Medio Oriente podría afectar al plan presupuestario presentado a principios de abril, en el que el gobierno preveía un déficit menor para el próximo año, así como sobre los avances en la reforma estratégica de Pemex y las negociaciones del T-MEC, dijo en abril Renzo Merino, responsable sénior de crédito del grupo de riesgo soberano de la agencia de calificación.
La calificación de Moody’s está ahora en línea con la de Fitch Ratings, que ubica a México en BBB-, y un escalón por debajo de la calificación BBB de S&P.
LEA TAMBIÉN: Grupo México y BlackRock fusionan activos y crean gran operador eléctrico en México
Moody’s ya había advertido en febrero que el apoyo continuo a Pemex podría ejercer presión sobre los indicadores de deuda del país, y que la incertidumbre en torno a la revisión de este año del acuerdo comercial del T-MEC también está lastrando la confianza de los inversionistas. El año pasado, México recaudó una cifra récord de US$ 41,000 millones en bonos en moneda fuerte como parte de un plan más amplio del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum para apoyar a la petrolera estatal.
Anteriormente esta semana, economistas y estrategas de Citi señalaron que el mercado no está descontando plenamente el riesgo a mediano plazo de que México pierda su calificación de grado de inversión y se convierta en un denominado “ángel caído”.
“Aunque los spreads ya reflejan gran parte de esta esperada rebaja, la trayectoria sigue siendo negativa, dado el continuo desvío fiscal y los riesgos relacionados con Pemex”, indicaba la nota de Citi.
Elaborado con información de Bloomberg y EFE







