
Policías antimotines se enfrentaron este lunes con gases lacrimógenos a manifestantes que exigían la renuncia del presidente centroderechista Rodrigo Paz, asediado por bloqueos que tienen cercada a la capital política de Bolivia desde hace más de dos semanas.
Apenas seis meses después de asumir el poder, Paz está contra las cuerdas por campesinos, obreros, mineros y maestros que le exigen medidas para enfrentar la peor crisis económica de Bolivia en cuatro décadas.
Con explosivos y piedras, los manifestantes intentaron ingresar a la plaza de armas, donde está el Palacio de Gobierno, constataron periodistas de la AFP.

Protegidos con escudos, chalecos y cascos, los policías antidisturbios los enfrentaron durante varias horas con gases lacrimógenos que cubrieron las calles con una densa neblina.
Un grupo de manifestantes saqueó una sede del registro nacional de bienes, de donde sacaron mobiliario, computadoras, pantallas y otros artículos de oficina, según imágenes difundidas por el Ministerio de Gobierno.
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La AFP observó al menos dos manifestantes lesionados. Las autoridades no han reportado por ahora detenidos, y señalaron que un vehículo policial fue incendiado. Avanzada la tarde, la calma retornaba a la ciudad.

Desde temprano, entre el ruido de fuertes detonaciones y gritos contra el gobierno, miles de manifestantes tomaron las calles del centro de La Paz, donde todos los negocios cerraron sus puertas.
“Queremos que renuncie por incapaz. Bolivia está viviendo un momento de caos”, dijo a la AFP Iván Alarcón, campesino aimara de 60 años de Caquiaviri, que viajó unos 90 km para protestar.
Una marcha de seguidores del expresidente socialista Evo Morales, quien gobernó de 2006 a 2019, también llegó a La Paz este lunes, tras caminar siete días desde Caracollo, en Oruro, 180 km al sur de La Paz.

Los seguidores de Morales, que también piden la renuncia de Paz, temen que próximamente sea capturado su líder, buscado por la justicia por un caso de presunta trata de una menor y refugiado en la zona el Chapare.
“¡Vendepatria!”
“Bolivia está pasando un momento crítico con este gobierno vendepatria, que está rifando nuestros recursos naturales a las transnacionales”, dijo a la AFP un manifestante, con cubrebocas, que no quiso identificarse.
“No vamos a permitir (...) que este gobierno siga vendiendo y endeudando a nuestro país”, agregó.

Militares y policías chocaron el sábado con manifestantes y lograron abrir temporalmente algunas vías de acceso a La Paz, ante la crítica escasez de alimentos, medicamentos y combustibles provocada por los bloqueos.
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Hernán Paredes, viceministro de Régimen Interior y Policía, informó este lunes que un campesino falleció en esos choques, al caer en una zanja.
Pese a la acción de las fuerzas del orden, los manifestantes recuperaron posiciones el mismo sábado y este lunes mantienen cerradas rutas de entrada a La Paz. En todo el país hay al menos 33 bloqueos, según la estatal Administradora Boliviana de Carreteras.

El gobierno ha desplegado un “puente aéreo” desde hace poco más de una semana para sortear los bloqueos y llevar carnes y vegetales a la ciudad.
La llegada al poder de Paz puso fin a 20 años de gestiones socialistas lideradas por Morales y Luis Arce (2020-2025).
Bolivia atraviesa su crisis económica más grave desde la década de 1980. Agotó sus reservas de dólares para sostener una política de subsidios a los combustibles, que Paz eliminó en diciembre, y su inflación interanual fue de 14% en abril.







