
El arquitecto portugués Eduardo Souto de Moura ha recibido este martes la Medalla de Oro de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA) 2026, el máximo reconocimiento concedido entre arquitectos, en una ceremonia en la que ha defendido que nunca hay que pensar en el futuro “porque siempre se adelanta”.
El premio se ha entregado en una ceremonia celebrada en la basílica de la Sagrada Familia, en el marco del Congreso Mundial de Arquitectos de la UIA 2026 Barcelona.
Souto de Moura ha recibido la Medalla de Oro en reconocimiento a “una trayectoria marcada por la inteligencia, la contención y una profunda responsabilidad hacia la sociedad”, según la UIA.
En su discurso de recepción, el arquitecto ha agradecido el premio en “este grandioso templo” y ha reivindicado el papel de quienes han acompañado su obra, desde críticos, fotógrafos y constructores hasta ingenieros, colaboradores, clientes y familia.
Souto de Moura también ha señalado a sus maestros y ha señalado que su sabiduría no se centraba en explicar qué hacer, “sino qué evitar y por qué”.
“El resto lo hice por mi cuenta”, ha afirmado el arquitecto, que ha agradecido a su mujer y sus hijas el apoyo recibido durante su vida profesional.
El acto ha contado con la asistencia del presidente de Portugal, António José Seguro; el ministro de Cultura, Ernest Urtasun; el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, entre otras autoridades.
Arquitectura con rigor y memoria
La UIA ha subrayado que la obra de Souto de Moura eleva la experiencia humana no a través del espectáculo, sino mediante el rigor, la precisión, la claridad y el compromiso con la necesidad y la proporción.
El jurado también ha valorado su conocimiento de la construcción, su comprensión del lugar y su defensa de la arquitectura como “un acto cultural serio”.
En este sentido, la organización ha destacado que su arquitectura crea espacios de belleza, claridad y dignidad, y que su aportación “va más allá de los edificios construidos”.
El arquitecto ha cerrado su intervención con una reflexión sobre la realidad y la creación, al afirmar que “la realidad siempre supera la historia, la fábula, la divinidad y la surrealidad”.
“Hay que tener el arte y las herramientas para interpretar la realidad y hacer que suceda”, ha concluido.
Seis premios trienales
La UIA también ha entregado sus premios trienales, que reconocen cada tres años aportaciones destacadas a la arquitectura, el urbanismo, la crítica, la sostenibilidad y la dimensión social de la profesión.
La italiana Paola Viganò ha recibido el premio Patrick Abercrombie de Urbanismo y Diseño, mientras que el estudio español Fetdeterra ha sido distinguido con el Auguste Perret de Tecnología en Arquitectura.
El suizo Jacques Gubler ha recibido el Jean Tschumi de Escritura y Crítica, y el chino Song Yehao ha sido reconocido con el Robert Matthew de Entornos Sostenibles y Humanos.
El premio Vassilis Sgoutas de Arquitectura al Servicio de Personas Empobrecidas ha recaído en Caravatti Caravatti Architetti, de Italia, y el primer premio UIA Young Architects ha sido para Cierto Estudio, un estudio de arquitectas barcelonesas.
Con estos galardones, la Unión Internacional de Arquitectos reconoce las contribuciones más relevantes al desarrollo de la arquitectura a escala internacional.







