
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó que los movimientos de las tropas estadounidenses basadas en Europa no constituyen una medida “punitiva” sino que responden a sus “compromisos globales”.
“Estados Unidos sigue teniendo compromisos globales que debe cumplir en lo que respecta al despliegue de nuestras fuerzas, lo que nos obliga constantemente a replantearnos dónde destinamos las tropas; no se trata de una medida punitiva, sino simplemente de un proceso continuo que ya existía anteriormente”, dijo a la prensa a su llegada a una reunión de ministros de Exteriores de la Alianza Atlántica.
No obstante, el jefe de la diplomacia estadounidense avanzó que la “decepción” del presidente Donald Trump con algunos miembros de la OTAN en cuanto a su respuesta a las operaciones estadounidenses en Irán será tratada «a nivel de líderes».
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“Las opiniones del presidente -francamente, su decepción con algunos de nuestros aliados de la OTAN y su respuesta a nuestras operaciones en Oriente Medio- están bien documentadas. Es algo que habrá que abordar, pero que no se resolverá ni se tratará hoy. Es algo que se debe discutir a nivel de los líderes”, indicó Rubio.
Está previsto que los líderes de la Alianza Atlántica se reúnan en una cumbre los días 7 y 8 de julio en Ankara.
Un proceso “productivo”
Antes del inicio de la segunda jornada de la reunión ministerial, Rubio se refirió al anuncio de Trump de que finalmente enviará 5,000 efectivos a Polonia, después de que previamente hubiera cancelado el despliegue previsto de 4,000 a ese país.
El presidente estadounidense también dijo la semana pasada que retirará 5,000 soldados de las bases estadounidenses en Alemania, después de las críticas del canciller alemán, Friedrich Merz, a EE.UU. a su gestión de las negociaciones con Irán.
Según Rubio, la redistribución de tropas estadounidenses es “un proceso que seguirá adelante”, y consideró que “de una forma muy positiva y productiva, y en colaboración con nuestros aliados, nos permitirá llegar a acuerdos”.
“Al fin y al cabo, como cualquier alianza, tiene que ser beneficiosa para todas las partes implicadas, tiene que haber un entendimiento claro de cuáles son las expectativas y, por supuesto, intentaremos sentar las bases para ello”, determinó.
En su opinión, uno de los ámbitos en los que «sin duda» pueden cooperar es el de la base industrial de defensa.
“Es evidente para el mundo entero, para todos los que formamos parte de la Alianza y más allá, que hoy en día simplemente no somos capaces de producir municiones al ritmo necesario para satisfacer las necesidades futuras”, subrayó.
Además agregó que es un tema que “hay que abordar, algo en lo que podemos trabajar juntos, algo en lo que queremos trabajar juntos”, y que es “clave no solo para la producción, sino también para la interoperabilidad”.







