
La campaña para la primera vuelta de las elecciones presidenciales del próximo domingo en Colombia ha estado marcada por una profunda división entre izquierda y derecha, pero los principales candidatos tienen coincidencias en algunos aspectos que van más allá de lo político.
De las once candidaturas que siguen en la carrera presidencial, la atención se centra en el izquierdista Iván Cepeda, del Pacto Histórico, partido del presidente colombiano, Gustavo Petro; el ultraderechista Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, y la derechista Paloma Valencia, del uribista Centro Democrático, por su posición en las encuestas de intención de voto.
Cepeda, líder de las encuestas, es filósofo de la Universidad San Clemente de Ohrid de Sofía (Bulgaria), mientras que Valencia obtuvo el mismo título de la Universidad de los Andes (Bogotá), fundada por su abuelo materno, Mario Laserna. Allí también se graduó como abogada, la misma profesión que De la Espriella.
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El presidente Petro, en una alusión a Cepeda, dijo esta semana en X que “Colombia ha tenido candidatos que querían ser presidentes filósofos como quería Platón, el griego” y añadió que cree que esta “es una oportunidad no platónica sino real”.
“Mejor aún: una mujer presidente filósofa. Eso sí sería histórico”, le respondió Valencia.
Cepeda y Valencia son además senadores en ejercicio, ambos desde 2014, y ante la negativa del primero a asistir a debates de la presente campaña, han usado la tribuna de la Cámara Alta para criticarse mutuamente.
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Vínculos del pasado
Tanto Cepeda como Valencia proceden de familias de tradición política pero situados en orillas muy distantes.
Cepeda viene de una familia de militantes de izquierda en la que su padre, el senador de la Unión Patriótica Manuel Cepeda Vargas, fue asesinado en 1994 por agentes del Estado en complicidad con paramilitares, y su madre, la activista Yira Castro Chadid, una líder comunista que fue concejal de Bogotá, con quienes siendo niño vivió unos años en Cuba y en la antigua Checoslovaquia.
Valencia, por su parte, procede de una familia aristocrática del departamento del Cauca (suroeste), y su abuelo paterno, el conservador Guillermo León Valencia, fue presidente de Colombia entre 1962 y 1966.

Su abuelo materno, Mario Laserna, fue un prestigioso académico que además de fundar la Universidad de los Andes, fue rector de la Universidad Nacional -las dos más importantes del país-, así como embajador en Francia y Austria y profesor en las universidades de Múnich (Alemania) y Viena.
En los años 50 del siglo pasado el padre de Iván Cepeda estudió derecho en la Universidad del Cauca, en Popayán, donde tuvo entre sus profesores a Álvaro Pío Valencia, tío abuelo de Paloma Valencia, quien a pesar de su origen conservador fue un intelectual marxista y militante del Partido Comunista Colombiano que influyó en la formación ideológica del papá del hoy candidato presidencial.
El Cauca es el departamento colombiano más golpeado en los últimos años por el conflicto armado y de allí procede también la compañera de fórmula de Cepeda, la senadora Aída Quilcué, una líder del pueblo nasa, la comunidad indígena más numerosa del país, quien en la actual campaña ha tenido sus rifirrafes con su coterránea Valencia.

En una elección presidencial tan polarizada como la actual y en un país de tendencia conservadora como Colombia, otra coincidencia es la participación de dos miembros de la comunidad LGTBIQ+, también en orillas diferentes.
Por un lado está Claudia López, exsenadora y exalcaldesa de Bogotá, candidata a la Presidencia por el movimiento de centro Imparables, y por otro, el economista Juan Daniel Oviedo, compañero de fórmula de Paloma Valencia, para tratar de llevar los votos del centro a la campaña de la derecha moderada.







