
Estados Unidos retomó la construcción de un tramo de 100 kilómetros de muro en la frontera entre Arizona y México, pese a la oposición de la Nación Tohono O’odham, que cuestiona que la obra atraviese un área considerada sagrada.
Rodney Scott, comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. (CBP), confirmó que el proyecto, denominado ‘Tucson 5’, volvió a ponerse en marcha.
Según Scott, la obra permitirá cerrar uno de los principales corredores de contrabando y tráfico en la frontera suroeste de Estados Unidos, una zona desértica y remota que, de acuerdo con las autoridades, ha sido utilizada durante décadas para el traslado de drogas, el tráfico de personas y actividades vinculadas a los carteles.
El muro entre Arizona y México
El anuncio se produjo luego de que un juez federal en California rechazara la solicitud de la Nación Tohono O’odham para suspender temporalmente la construcción del muro a lo largo de su reserva, ubicada en el sur de Arizona.

En su decisión, el magistrado señaló que la tribu no logró demostrar que la construcción implique una reducción ilegal de su reserva o una invasión federal, como sostiene en la demanda presentada en junio.
La congresista demócrata Adelita S. Grijalva, junto con otros tres representantes de la Cámara de EE.UU., pidió este martes a los departamentos de Seguridad Nacional (DHS) e Interior (DOI) detener de inmediato los trabajos.
Los legisladores solicitaron que el Gobierno federal realice previamente una consulta con la Nación Tohono O’odham sobre los posibles efectos de la obra.
La batalla legal
“Nos preocupa enormemente que el gobierno federal no haya llevado a cabo una consulta significativa con las naciones tribales sobre proyectos que podrían afectar sitios sagrados, recursos culturales y territorios ancestrales”, señalaron los congresistas en su petición.
La carta también cuestiona el uso de fondos públicos para financiar barreras fronterizas secundarias y plantea que el DHS debería evaluar alternativas consideradas más efectivas y rentables para reforzar la seguridad en la frontera.
Entre ellas, los legisladores mencionaron la modernización y el fortalecimiento de los puertos de entrada entre Estados Unidos y México.
Con información de EFE.







