
Cabe recordar que las discrepancias entre ambos dirigentes tocaron fondo en abril durante las negociaciones de un alto al fuego con Teherán, cuando Trump cargó con insultos contra Netanyahu y lo describió como un “tipo muy difícil”.
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¿Oportunidad de diplomacia?
El mandatario israelí, en ese momento, restó importancia a esos intercambios calificándolos de “desacuerdos tácticos”, y afirmó que ambos coincidían en los objetivos de la guerra.
La reunión se centrará en las distintas carpetas de Oriente Medio, en especial la iraní, en la que Washington afirma querer dar una nueva oportunidad a la diplomacia tras dos semanas de bombardeos sin precedentes desde la tregua de abril.
“Discutiremos todos los temas (...) y, ante todo, Irán, naturalmente. Nuestro objetivo es garantizar nuestra seguridad, pero también ampliar el círculo de la paz a nuestro alrededor”, dijo Netanyahu antes de emprender el viaje a Washington.
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Otros puntos de acuerdo
Otras carpetas en la mesa serán la reconstrucción de la Franja de Gaza o la aplicación del acuerdo entre Israel y Líbano auspiciado por Estados Unidos para terminar la guerra en ese frente.
Según Yonatan Freeman, experto en relaciones internacionales en la Universidad Hebrea de Jerusalén, la cita tiene como objetivo ante todo disipar las especulaciones sobre un enfriamiento de las relaciones.
“La principal cuestión es mostrar al mundo entero, a Irán, pero también al Líbano y a otros países en particular, que no hay ruptura ni desacuerdo mayor entre Estados Unidos e Israel”, declaró a la AFP.
En su opinión, existen “más puntos de acuerdo que de desacuerdo” entre ambos. Las eventuales divergencias se refieren más bien a los medios (calendario, intensidad de las operaciones militares u objetivos inmediatos) que a las finalidades, afirmó.
La visita de Netanyahu se produce también en la antesala de las elecciones legislativas del 27 de octubre, en las que el conservador busca un nuevo mandato al frente del país.
Sin embargo, los últimos sondeos lo sitúan en dificultades, ya que una parte de la opinión pública le reprocha el fracaso de su gobierno en impedir el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, que desencadenó la guerra en Gaza.







