
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este lunes la expansión de los centros de datos en el país como “la gallina de los huevos de oro” para traer prosperidad a las comunidades y criticó al creciente movimiento en su contra como una ventaja para China en la carrera por liderar la inteligencia artificial (IA).
Trump, quien ha promovido la construcción de centros de datos frente a quienes denuncian los efectos negativos para el clima y el bolsillo de los estadounidenses, insistió en que “la buena noticia es que hay muchos otros lugares” que sí quieren albergar estas instalaciones.
“Si matamos a la gallina de los huevos de oro, solo ustedes mismos tendrán la culpa. China no podría estar más contenta con este movimiento contra los centros de datos. De hecho, ¡no pueden creer que esté ocurriendo!“, alertó.
En Estados Unidos hay alrededor de 4,000 centros de datos, y al menos 75 más que están proyectados se han visto afectados en el primer trimestre de 2026 por frenos o moratorias locales.

El debate en torno a los centros de datos en EE.UU.
Estas instalaciones concentran miles de servidores para procesar, guardar y distribuir grandes volúmenes de información para servicios en la nube y sostienen la creciente infraestructura de la inteligencia artificial.
Para realizar sus funciones consumen cada vez más energía y dependen de la refrigeración constante, por lo que demandan una gran cantidad de agua y electricidad. Al costo ambiental, se une la preocupación de muchos ciudadanos por el encarecimiento de sus facturas.
Más del 70% de los estadounidenses se opone a la construcción de estas instalaciones en sus pueblos o ciudades, un porcentaje mayor que el que rechaza una central nuclear, según una encuesta reciente de Gallup.
Primero fueron los demócratas, aunque ya legisladores y autoridades republicanas se han sumado a la estrategia de pedir limitaciones o moratorias para frenar su crecimiento, un tema que cobra relevancia a poco más de dos meses de las elecciones por las que se renovará la Cámara de Representantes y un tercio del Senado de EE.UU.
Con información de EFE







