
La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó este viernes que el presidente Donald Trump excedió su autoridad al imponer una serie de aranceles que trastocaron el comercio mundial.
El máximo tribunal estadounidense, de mayoría conservadora, decidió que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional “no autoriza al presidente a imponer aranceles”.
Los magistrados, en una sentencia de 6 a 3 redactada por el presidente de la Corte Suprema, el conservador John Roberts, confirmaron la decisión de un tribunal inferior de que el uso de esta ley de 1977 por parte del presidente republicano excedía su autoridad.
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Esta decisión se refiere a los derechos de aduana presentados como “recíprocos” por Trump, pero no a los aplicados a sectores específicos como automóvil, acero o aluminio.
Trump ya empezó a utilizar los aranceles durante su primer mandato (2017-2021) como una palanca de presión y negociación, pero al volver al poder en enero de 2025 anunció inmediatamente que iba a utilizar la IEEPA para imponer nuevos gravámenes a prácticamente todos los socios comerciales de Estados Unidos.
Además de aranceles por motivos comerciales, Trump promulgó tarifas aduaneras especiales a socios importantes como México, Canadá y China por los flujos de drogas como el fentanilo y la inmigración.
“Si el Congreso hubiera tenido la intención de otorgar el poder distinto y extraordinario de imponer aranceles” mediante la IEEPA, “lo habría hecho de forma expresa, como lo ha hecho de manera sistemática en otros estatutos arancelarios”, explica el alto tribunal.
El tribunal dictaminó que la interpretación de la administración Trump de que la ley en cuestión —la IEEPA— otorga al presidente la facultad que él reclama para imponer aranceles, invadiría las competencias del Congreso y violaría un principio jurídico denominado doctrina de las “cuestiones importantes”.
La doctrina, defendida por los jueces conservadores, exige que las acciones del poder ejecutivo del Gobierno que tengan “una gran importancia económica y política” estén claramente autorizadas por el Congreso. El tribunal usó esta doctrina para bloquear algunos de los decretos del expresidente Joe Biden.
Roberts, que citó una sentencia anterior de la Corte Suprema, escribió que “el presidente debe “apuntar a una autorización clara del Congreso” para justificar su extraordinaria afirmación del poder de imponer aranceles”, y añadió: “No puede hacerlo”.
La decisión de la Corte Suprema confirma sentencias anteriores de tribunales inferiores según los cuales los aranceles que Trump impuso en virtud de la IEEPA eran ilegales.
Un tribunal comercial de primera instancia había dictaminado en mayo que Trump se extralimitó en su autoridad con gravámenes generalizados y bloqueó que la mayoría de ellos entraran en vigor, pero ese resultado había quedado en suspenso ante la apelación del gobierno.
Se preveía que los aranceles de Trump generarían en la próxima década billones de dólares en ingresos para Estados Unidos, la mayor economía del mundo.
El Gobierno de Trump no ha facilitado datos sobre la recaudación de aranceles desde el 14 de diciembre. Sin embargo, los economistas del Penn-Wharton Budget Model estimaron este viernes que la cantidad recaudada en concepto de los gravámenes basados en la IEEPA, ascendía a más de US$ 175,000 millones. Y es probable que esa cantidad tenga que ser reembolsada tras la sentencia de la Corte Suprema contra los aranceles basados en la IEEPA.
La Constitución de Estados Unidos otorga al Congreso, y no al presidente, la autoridad para imponer impuestos y aranceles. Sin embargo, Trump recurrió a una autoridad legal al invocar la IEEPA para imponer aranceles a casi todos los socios comerciales de Estados Unidos sin la aprobación del Congreso.
Trump ha impuesto más aranceles en virtud de otras leyes que no son objeto de debate en este caso. Según los datos del Gobierno de octubre a mediados de diciembre, estos representan aproximadamente un tercio de los ingresos procedentes de los gravámenes de Trump.
La IEEPA permite al presidente regular el comercio en caso de emergencia nacional.
Trump se convirtió en el primer presidente en utilizar la IEEPA para imponer aranceles, una de las muchas formas en las que ha ampliado agresivamente los límites de la autoridad ejecutiva desde que volvió al cargo en ámbitos tan variados como la represión de la inmigración, el despido de funcionarios de agencias federales, los despliegues militares nacionales y las operaciones militares en el extranjero.
Trump describió los aranceles como vitales para la seguridad económica de Estados Unidos, prediciendo que sin ellos el país estaría indefenso y arruinado.
En noviembre, Trump dijo a periodistas que sin sus aranceles “el resto del mundo se reiría de nosotros porque ellos han utilizado aranceles contra nosotros durante años y se han aprovechado de nosotros”. Señaló que Estados Unidos era objeto de abusos por parte de otros países, entre ellos China, la segunda economía más grande del mundo.








