
A pocas semanas de las elecciones generales 2026, alrededor de 30 partidos políticos prometen reducir o erradicar la pobreza en el Perú, pero ¿qué tan posible sería alcanzar avances en los próximos cinco años?
Para los especialistas del Observatorio Económico, Financiero y Social de la Universidad de Lima, la solución no reside en medidas de corto plazo ni únicamente en el crecimiento económico.
Actualmente, con una pobreza monetaria que afecta al 27.6% de la población y un 32% de peruanos con falta de acceso a servicios básicos, se advierte que los planes para alcanzar la reducción de la vulnerabilidad deben ser diferenciados, pues no se puede resolver el problema con una medida igual para todas las regiones.
Pese a que al menos siete candidatos proponen eliminar la pobreza durante su eventual mandato, Guillermo Boitano Castro, director de la Carrera de Economía de la Universidad de Lima, precisó que alcanzar una reducción total es una tarea que excede del periodo de un mandato presidencial.
“Nadie lo va a lograr en cinco años. Si durante toda la época republicana hemos tenido los mismos problemas, estos no se van a resolver en un solo gobierno”, señaló.
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Boitano explicó que el principal problema radica en que el Perú no cuenta con un “proyecto país” que trascienda a los gobiernos de turno para lograr la eliminación de la pobreza.
En la práctica, indicó, cada gobierno suele deshacer lo avanzado por el anterior y comenzar de nuevo, lo que impide cualquier progreso sostenido.
“Una vez que tengamos ese proyecto, entenderemos que no importa quién es el que gobierne, ese plan debe continuar permanentemente a lo largo del tiempo porque eso es lo único que te va a garantizar que empieces a resolver el problema”, indicó.
A su vez, Rosaluz Durán, docente de Economía de la Universidad de Lima, señaló que es clave mirar la pobreza más allá del ingreso, es decir, con un enfoque de pobreza multidimensional que tiene en cuenta las carencias en servicios básicos, educación, salud, vivienda o empleo.
Reducir la pobreza no necesariamente se trata de gastar más, sino de usar mejor los recursos, indicó.
“En este momento, los programas están diseñados dentro de cada ministerio, pero si es que realmente se diseña un programa de lucha contra la pobreza desde el punto de vista multidimensional, entonces se va a necesitar coordinación para desarrollo, manejos de presupuestos diferentes a como se está haciendo en este momento”, sostuvo.
La especialista resaltó que la disminución de la pobreza que se ha venido observando en años previos ha sido similar año tras año, lo que sugiere que se está reduciendo casi de manera inercial, principalmente, por el crecimiento económico y no tanto por políticas focalizadas y efectivas dirigidas a los sectores más vulnerables.









