
El concepto de regalo por San Valentín viene cambiando en el mercado. Más que flores, peluches o cenas tradicionales, una parte creciente de consumidores está optando por experiencias que promuevan el tiempo compartido y la desconexión digital.
Más allá de los chocolates
Cada vez más mujeres prefieren regalos que conecten con su estilo y que puedan disfrutar por mucho más tiempo.Aruma propone “Menos flores, más beauty”. Así, a las flores y chocolates propone artículos desde skincare y fragancias, hasta maquillaje y productos para el cuidado del cabello.
Atencion plena
Según el estudio global LEGO Play Well Report 2024/2025, el 87% de los adultos considera que las actividades realizadas en conjunto son el principal factor para fortalecer los vínculos. Esta cifra ayuda a explicar por qué las experiencias creativas y colaborativas están ganando terreno frente a los objetos convencionales.
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La tendencia se enmarca en una búsqueda de “atención plena” en pareja. Cada vez más personas priorizan actividades que combinen destreza manual, concentración y alejamiento de las pantallas. En el Perú, ello se refleja en el interés por dinámicas que convierten el obsequio en una actividad compartida, como propuestas que invitan a armar en conjunto piezas decorativas.
“El consumidor actual valora más el tiempo de calidad que el objeto en sí. Hemos detectado que el interés por construir piezas que perduren responde a una necesidad de crear recuerdos tangibles en pareja y personalizar elementos de decoración para ambientes de la casa o la oficina”, señala Miguel Ángel Estupiñan, gerente comercial de Elite Brands Perú - Representantes de LEGO.

De lo efímero a lo experiencial
Especialistas en comportamiento del consumidor identifican tres factores que explican este cambio de hábito:
- Mindfulness compartido. El 83% de las personas busca actividades que les permitan alejarse de las pantallas. El armado de piezas complejas fomenta la concentración y la conversación, generando un espacio de interacción sin distracciones digitales.
- Durabilidad con significado. Frente a regalos que tienen un ciclo de vida breve, las alternativas vinculadas a la construcción proponen objetos decorativos que permanecen en el tiempo. Ramos de rosas, tulipanes, girasoles o flores de loto y cerezo ensamblados se convierten en piezas de diseño que evocan el momento compartido.
- Personalización del vínculo. Los consumidores muestran mayor disposición a invertir tiempo en el proceso del regalo, otorgándole un valor emocional superior al de los productos de consumo inmediato.
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Plantas, una opción además de las flores
Un análisis de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES), a partir de datos de ADEX Data Trade, muestra que las exportaciones del rubro “flores y plantas vivas” crecieron alrededor de 16% durante 2025.
Lo llamativo es que este dinamismo no proviene principalmente de las flores cortadas –es decir, las flores ya cosechadas que se venden en ramos y arreglos en las florerías–, sino de plantas vivas, esquejes, arbustos injertados y bulbos en vegetación: el material vegetal que permite que esas flores existan y que otros países compran para sembrar.
Las exportaciones de árboles y arbustos injertados pasaron de US$542 mil en 2024 a US$2.7 millones al cierre de 2025, las plantas vivas con raíces y esquejes de US$519 mil a US$680 mil y los bulbos en vegetación de US$1,700 a US$5,500.
Ello muestra que no se están exportando más flores listas para el florero, sino las plantas que permiten que esas flores se cultiven en otros mercados.
César García, economista de Redes, refiere que en una fecha donde las flores simbolizan afecto y celebración, también se pone en valor una cadena productiva que ya viene mostrando resultados concretos y que tiene un potencial de desarrollo aún mayor.








