
Este lunes Hélder Domínguez asumió la presidencia del Tribunal Constitucional (TC), tras la renuncia de Luz Pacheco.
Cabe recordar que la magistrada indicó que renunció a la presidencia del TC principalmente por una pérdida de confianza en un alto funcionario administrativo del TC y por no contar con el respaldo de la mayoría de magistrados para relevarlo.
En su primer discurso como titular del TC, Domínguez, saludó a la familia constitucional y resaltó apoyo y reconocimiento a los magistrados y a los trabajadores “porque el esfuerzo conjunto permitirá seguir avanzando y no mirar hacia atrás”.
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“No es la primera vez, lamentablemente, que renuncia un presidente del Tribunal Constitucional en ejercicio o un magistrado constitucional. En consecuencia, desde una perspectiva integradora y afirmativa, nos toca asumir retos cruciales en aras de la gobernabilidad constitucional de nuestro, por supuesto, Tribunal Constitucional y buscar no solo la optimización de nuestros servicios públicos, también de revalorar a la persona humana en sus distintas dimensiones, como es la faceta laboral de nuestros trabajadores”, señaló.
Asimismo, dijo que asume liderar al máximo intérprete de la Constitución peruana “no porque sea la persona más indicada o tenga los méritos suficientes para tan compleja tarea, sino porque - como al ocupar la vicepresidencia - es lo que corresponde”.
“En todo caso, lo que sí pueden estar seguros es que asumo tamaño compromiso con absoluta responsabilidad, seriedad y trabajo en equipo. Empezando como integrante del pleno o de la Sala Plena del Tribunal Constitucional y por una razón muy sencilla. El pleno del Tribunal Constitucional, según nuestra normatividad, es el máximo órgano de gobierno. El presidente es un primus inter pares para efectos de representación, en tanto se comparte el mismo poder de decisión y voto con mis respetables colegas”, refirió.
De otro momento, dijo que la presidencia se ocupará dd generar los compromisos necesarios, los consensos y una fluida y adecuada comunicación. “Comunicación con el pleno y los trabajadores. Y mis mayores esfuerzos en estos meses será abocarme a ello.Siempre por la gobernabilidad institucional, como debe ser en todo órgano colegiado. No aceptaré ningún prejuicio o prejuicios que son ruidos internos del ser humano”, mencionó Domínguez.
Además, ofreció que se potenciará el quehacer jurisdiccional para disminuir la carga procesal y seguir por el camino de la eficiencia y la modernidad de la gestión que recibo.
“Tenemos actualmente 8,104 expedientes que representan nuestra carga procesal. En el plano de los recursos humanos, se debe fortalecer el sentido de pertenencia a nuestra corporación. Si somos un Tribunal Constitucional tuitivo de los derechos de los usuarios del servicio de justicia constitucional, también debemos ser respetuosos de los derechos del personal que día a día contribuyen a engrandecer nuestra querida institución”.
Reafirmó que seguirán como colegiado cumpliendo con el papel de garantes de la constitucionalidad y de los derechos. “Porque este Tribunal Constitucional se ha atrevido a resolver de modo claro y sin titubeos las contiendas o controversias por más complejas que sean, sin caer en el populismo o en escenarios mediáticos o pensando en el respaldo de las gentes”.
“Como hombre de fe y de familia, evocando al Señor Todopoderoso y a la memoria de mi señor padre, espero estar a la altura de las circunstancias”, concluyó su discurso.







