Paracas.- El exministro del Interior, , informó que los sicarios en el Perú son muchachos de 15 a 16 años que cobran entre S/. 300 y S/. 400.

"Pero es importantísimo que se capture a la persona que ordenó el delito, eso ocurre casi nunca y eso sí sería disuasivo", puntualizó ante el auditorio del CADE 2014 en Paracas y sugirió mejorar las áreas de inteligencia de la Policía para poder capturar a las "cabezas" del sicariato.

En el caso de la extorsión y el sicariato, indicó que son que han crecido en los últimos seis años y ahora está "fuera de control".

"La otra novedad que tenemos es la vinculación del crimen organizado con la política, cosa que hemos visto en hechos recientes como el de César Álvarez (ex presidente regional de Ancash) y otros más", anotó.

Si bien reafirmó que la corrupción es el problema de la Policía Nacional ahora surgen muchas modalidades de corrupción y ahora el crimen organizado ha "penetrado" a la institución policial hasta sus niveles más altos.

"Hay por lo menos un jefe de región policía hoy día preso por estar trabajando con una banda de su región. Hay coroneles, comandantes, mayores que han caído en el último tiempo y ese es solamente la punta del iceberg de la corrupción que ha penetrado la policía", dijo.

Ante esta situación, consideró importante poner al frente del Ministerio del Interior y la Policía a "gente honesta y dispuesta a luchar contra la corrupción", lo cual parece sencillo pero no lo es porque cada gobierno quiere usar a ambas instituciones en función de sus intereses.

"En este gobierno tuvimos una purga policial al inicio y se botó a 29 generales para poner al número 30, y no porque sea el mejor o más honesto sino porque era el más adicto a Palacio", advirtió.

Otras soluciones que planteó son realizar una purga en la policía, lo cual es "indispensable"; restaurar la Oficina de Asuntos Interno para que sea dirigida por un civil, ya que la Policía "no es capaz de investigarse a sí misma", y la eliminación del régimen del 24 × 24.

Asimismo, indicó que el Perú es el primer productor y exportador de cocaína del mundo con aproximadamente 315 y 320 toneladas al año, y es el país que menos decomisa con una tasa de 10%, inclusive está por debajo Bolivia y Colombia que también son productores de cocaína.

"Y eso es básicamente por la corrupción de las autoridades encargadas de perseguir el delito", subrayó.