Julio Guzmán rechazó en reiteradas ocasiones cualquier vínculo con Odebrecht. (Foto: GEC)
Julio Guzmán rechazó en reiteradas ocasiones cualquier vínculo con Odebrecht. (Foto: GEC)

El fiscal Hamilton Montoro sustentó hoy ante el Poder Judicial el pedido de ocho meses de impedimento de salida del país contra el excandidato Julio Guzmán Cáceres, quien es investigado por el presunto delito de lavado de activos en el caso Odebrecht.

Precisamente, el excandidato presidencial es indagado por supuestamente haber recibido US$ 400 mil en efectivo de la constructora brasileña para su campaña de 2016 con la organización política Todos Por el Perú.

Montoro durante la audiencia dio a conocer que el Ministerio Público levantó el secretario bancario, tributario y bursátil de Guzmán. Luego de analizar la información, el fiscal señaló que hay elementos “que llaman la atención”.

De acuerdo al fiscal del Equipo Especial Lava Jato, el hoy líder del Partido Morado registró abonos de “aparentemente” por concepto de un trabajo remunerado hasta el 2014. No obstante, luego de dicho año en adelante, según Montoro, Guzmán no percibió ningún otro ingreso.

“Después del 2014, no hay ningún rastro que el señor Guzmán Cáceres genere algún ingreso o fuente para señalar que el señor Guzmán Cáceres haya generado alguna riqueza. Sin embargo, lo que sí llama la atención es que desde el 2015 en adelante, el señor Guzmán Cáceres no tiene ningún haber”, anotó.

Pese a ello, según el fiscal, Guzmán tiene varias cuentas bancarias y tarjetas de crédito y vive de una “manera holgada”. Incluso, Montoro reveló que el excandidato recibió transferencias por S/ 89,627 cuando no registraba ingresos por algún trabajo en el 2015.

“En el 2016, sin tener ningún rastro de generación de riqueza o de trabajo, el señor Guzmán tiene transferencias del extranjero”, alertó.

Según el fiscal, los S/89,627 que recibió Guzmán fueron a través de abonos de forma escalonada por montos de S/11 mil, 15 mil y S/19 mil.

“De acuerdo al Ministerio Público, provendrían de un dinero que se tiene guardado. Entonces se llega a al inferencia que ese dinero sería el dinero o parte del dinero que entregó Odebrecht al señor Guzmán”, afirmó Montoro.

Agregó que otro elemento de convicción es que Julio Guzmán no tiene ningún mueble e inmueble a su nombre. De acuerdo al Ministerio Público, es “una característica típica de los lavadores” de activos.

Se acogió al silencio

En otro momento, el fiscal del Equipo Especial Lava Jato contó que el líder del Partido Morado declaró ante su despacho el pasado 16 de abril para refutar la imputación en su contra por presunto lavado de activos.

Sostuvo que Julio Guzmán se acogió al silenció luego de haberle consultado si Jorge Barata u otro exdirectivo de la constructora Odebrecht aportó a su campaña presidencial. Es más, Montoro añadió que Guzmán tampoco cumplió con entregar documentación que le solicitó para la investigación.

Como otro elemento de convicción, el magistrado dio cuenta de una entrevista que dio el investigado en Canal N en la que declaró que evalúa denunciar a los fiscales que lo investigan a partir de una “fake news”. Para Montoro, ello representa un peligro procesal y la poca colaboración con las indagaciones.

Defensa de Guzmán

El abogado de Julio Guzmán, Javier Aguirre, manifestó que en el pedido de impedimento de salida, el Ministerio Público no adjuntó la información sobre el levantamiento del secreto bancario de su patrocinado, con lo cual hay desventaja en el derecho a la defensa.

Agregó que hasta ahora no hay ninguna declaración de Jorge Barata que afirme que Guzmán haya recibido dinero de Odebrecht para la campaña de 2016.

Además, dio cuenta de un documento de la abogada de Odebrecht, Lourdes Carreño, en la cual le informa que no hay información sobre su patrocinado en el sistema Drousys, en el cual la constructora registraba las coimas y aportes.

Finalmente, señaló que el pasaporte de Julio Guzmán no está vigente desde diciembre de 2020, por lo que no habría peligro contra la investigación preliminar.

El juez Juan Sánchez Balbuena escuchó a ambas partes y dio por concluida la audiencia. Se espera que dé un fallo en los próximos días.