
El Perú y Estados Unidos acordaron reforzar sus mecanismos de cooperación para combatir el narcotráfico y las organizaciones criminales transnacionales. El compromiso fue abordado durante una reunión bilateral entre el viceministro de Orden Interno, Juan Carlos Sotil, el subsecretario de Estado estadounidense para el Control de Armas y la Seguridad Internacional, Thomas DiNanno, y el embajador de ese país en Lima, Bernie Navarro.
Entre los principales temas de la agenda estuvieron el intercambio de información e inteligencia, el fortalecimiento de las operaciones antidrogas, la capacitación del personal policial y la nacionalización de los helicópteros UH-60 Black Hawk de la Policía Nacional del Perú (PNP).
Durante la reunión, Sotil, quien participó en representación del ministro del Interior, César Astudillo, destacó la importancia de profundizar la relación bilateral y aprovechar el actual nivel de entendimiento entre ambos gobiernos para enfrentar amenazas comunes, como el avance del crimen organizado transnacional y las organizaciones terroristas extranjeras.
El funcionario también resaltó el respaldo estadounidense mediante asistencia técnica, intercambio de información y fortalecimiento de las capacidades institucionales. En particular, valoró la cooperación con Homeland Security Investigations (HSI), organismo vinculado a las investigaciones de seguridad nacional de Estados Unidos.

Por su parte, DiNanno señaló que la delegación estadounidense estuvo integrada por representantes de distintas áreas gubernamentales relacionadas con la cooperación internacional contra los narcóticos, la lucha contra el terrorismo y la adquisición y comercialización de equipamiento militar.
Según explicó, estas instancias permitirán establecer canales de coordinación para desarrollar programas de control antidrogas e impulsar iniciativas tecnológicas que contribuyan a mejorar la capacidad de respuesta de las instituciones peruanas.
El embajador Bernie Navarro, en tanto, ratificó la disposición de Washington de mantener el trabajo conjunto frente a las redes criminales que operan en la región. El diplomático sostuvo que ambos países comparten el objetivo de combatir a los carteles y proteger la seguridad de sus ciudadanos. “No están solos, estamos juntos en la lucha”, manifestó.
Cooperación regional
La cooperación también apunta a enfrentar actividades delictivas relacionadas con el tráfico de armas, la extorsión y el sicariato, además del narcotráfico. En ese contexto, se destacó la necesidad de articular el trabajo de las instituciones de seguridad y justicia para identificar a los responsables, desarticular sus redes y afectar sus fuentes de financiamiento.






