
Jefe de Recursos Humanos de Edenred
Sin duda, los tiempos han cambiado, sobre todo si hablamos del ámbito laboral donde se evidencian nuevos retos y exigencias que los empleadores deben atender dentro de sus organizaciones. Las nuevas generaciones de colaboradores empiezan a valorar más el factor emocional que el económico, volviéndolo determinante a la hora de evaluar su permanencia en una empresa o escoger un nuevo lugar de trabajo.
Si les hacemos la pregunta: ¿por qué trabajan? Algunos colaboradores afirmarán que es por dinero, pero otros asegurarán que valoran tener un trabajo que les brinde un equilibrio para su tranquilidad, bienestar y disfrute con la familia y amigos. A esto podemos denominar salario emocional; factores que suman a la satisfacción laboral y ayudan al bienestar de los colaboradores.
De acuerdo a Great Place to Work el salario emocional es “la retribución, no monetaria y adicional, que el colaborador recibe a cambio de su trabajo. Se asocia con la satisfacción de necesidades personales, profesionales y familiares para mejorar su calidad de vida”.
Las empresas que desarrollan y ponen en práctica este concepto dentro de su cultura organizacional están destinadas a ser más productivas. Uno de los espacios ideales para robustecer la cultura organizacional son las celebraciones de fin de año porque son la oportunidad para fortalecer los lazos con los colaboradores, crear espacios de integración, afianzar el compromiso y, sobre todo, reconocimiento al desempeño laboral.
Asimismo, hay empresas que traducen este reconocimiento mediante beneficios adicionales que hoy son muy valorados por los trabajadores y que se adecúan a las necesidades de cada uno. Por ejemplo, cambiar la tradicional canasta navideña por una opción más flexible, práctica y tecnológica como son las tarjetas de alimentación resultan una elección eficiente para la empresa y para el trabajador. Otra opción son las tarjetas de regalos, que brindan la posibilidad de elegir el regalo de su preferencia según sus gustos o hábitos de compra en todos los comercios. Estos beneficios están presentes todo el año para compras físicas en supermercados o restaurantes, tiendas por departamentos o a través del ecommerce que hoy es altamente demandado.
Ante esta tendencia, las empresas deben mantenerse en constante actualización y evolución si quieren estar a la altura de las exigencias internas de sus organizaciones. Queda en nosotros, los líderes de recursos humanos, pensar en diferentes opciones para tener fidelizados a nuestros colaboradores. El reto no está en contratarlos, sino en que realmente se enamoren de la empresa y se desarrollen en la misma.
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