Editorial de Gestión. En el caso de tres temas, se trata de afinaciones a un marco legal que data de enero del año pasado.
Editorial de Gestión. En el caso de tres temas, se trata de afinaciones a un marco legal que data de enero del año pasado.

MIPYMES. El próximo Gobierno no tendrá que comenzar desde cero su política de apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), pues el actual ha realizado avances, como la puesta en marcha de programas y la afinación de la legislación –aunque parezca inverosímil, con la colaboración del Congreso–. Son cuatro los temas que, en teoría por ahora, favorecerán el desarrollo de dicho sector: facilidades para el arrendamiento financiero (leasing), conversión en títulos valores de las órdenes de compra y de servicios emitidos por entidades públicas, apoyo a las startups y transformación de temporal en permanente del programa de Compras a MYPErú.

Sin embargo, hay que precisar que, en el caso de los tres primeros temas, se trata de afinaciones a un marco legal que fue promulgado en enero del año pasado mediante el Decreto de Urgencia 013-2020. Bastante detallada, esa norma constituyó el típico caso de perfección en el papel que no se traslada a la realidad. El covid-19, que comenzó a distorsionar todo dos meses después, habría sido el principal factor que impidió al Ejecutivo comenzar a implementar las novedades. Pero también hay que tener en cuenta la incompetencia y ausencia de sentido de la urgencia de quienes estaban al frente de ministerios como el de la Producción (Produce).

Pese a que las unidades empresariales más afectadas por la pandemia fueron las mipymes, se hizo muy poco –y a destiempo– para ayudarlas a salir de la crisis. Ahora se estaría tratando de enmendar el rumbo. Por ejemplo, en junio se lanzó el Fondo de Capital para Emprendimientos Innovadores (FCEI) por S/ 70 millones, que forma parte del mencionado DU y que se materializó 18 meses después. También en junio, el Ejecutivo promulgó la Ley 31248 (aprobada por el Congreso), que básicamente hace precisiones al DU de enero del 2020.

Con todo, es positivo que se amplíe el abanico de posibilidades de financiamiento para las mipymes y startups, pues además de aliviar sus necesidades de liquidez, incentiva su formalización. No obstante, quedan dudas en casos como las órdenes de compra y de servicios, pues como cualquier título valor, su tasa de descuento dependerá de la confianza que genere el emisor, pues hay gobiernos regionales y municipios, y hasta ministerios, con un historial de retrasos en pagos. Entre los retos para el próximo Gobierno, los principales son la continuidad de estos apoyos (evitar postergarlos o, peor, eliminarlos) y la forma en que se comunicará su existencia y disponibilidad.

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