
Las acciones de Meta se desplomaron casi un 10% en la apertura de Wall Street el jueves, mientras que las de Alphabet, matriz de Google, se dispararon más de un 6%.
Estos movimientos se produjeron un día después de que las dos gigantes tecnológicas dieran a conocer sus resultados trimestrales. Los inversores reaccionaron de forma opuesta a las fuertes inversiones de ambas compañías en inteligencia artificial.
Amazon y Microsoft, que también publicaron sus resultados el miércoles, vieron cómo sus acciones caían, un 2% y un 3.7% respectivamente, debido a las preocupaciones sobre la rentabilidad de las fuertes inversiones en IA.
Esta volatilidad de los valores de las tecnológicas es resultado de las gigantescas inversiones realizadas en el desarrollo y la construcción de centros de datos para la IA.
Los inversores han elogiado ampliamente el éxito de Alphabet al dar un giro hacia la IA y sus sólidos ingresos en todas las divisiones principales.
El gigante tecnológico registró un beneficio de US$ 62,600 millones con unos ingresos de casi 110,000 millones, superando con creces el mismo periodo del año anterior y las expectativas del mercado.
Por su parte, el gigante de las redes sociales Meta anunció gastos de US$ 33,400 millones en, por ejemplo, contratar a los mejores talentos en IA.
La empresa también aumentó su gasto previsto —principalmente para centros de datos— para el año en US$ 10,000 millones, llevándolo a un rango de entre 125,000 millones y 145,000 millones de dólares.
A diferencia de Amazon, Microsoft y Google, los servicios de IA que Meta vende a sus clientes no están vinculados a una fuente de ingresos.
La empresa ha tomado medidas para controlar los costes y así financiar sus ambiciones en materia de IA. La semana pasada anunció que recortaría unos 8,000 puestos de trabajo y dejaría sin cubrir 6,000 puestos vacantes.








