
Miguel Palomino
El ritmo de mejora de nuestra infraestructura es insuficiente para ser más competitivos con países similares al nuestro. Cuán mal andamos varía por sector. Una manera de ver en qué tipo de infraestructura se ha avanzado más (o dónde la brecha se está cerrando más rápido) es ver en cuál ha tenido mayor participación la inversión privada. Y esta explicación no es ideológica sino práctica.
Para cerrar la brecha de infraestructura se necesitan esencialmente dos cosas: por un lado, capital y conocimiento y de otro capacidad gerencial.
Lamentablemente, el sector público tiene un retraso significativo en este último aspecto. Por ello es necesaria la participación de la inversión privada para cerrar la brecha de infraestructura, así sea para ejecutar los planes del Estado. Ese es el mayor y más urgente reto que enfrentamos: cómo lograr que la capacidad gerencial del sector privado ayude a que la infraestructura pública se construya. Se debe usar el ejemplo del FITEL para fomentar la participación del sector privado en todo tipo de infraestructura pública, así sea usando subsidios públicos.
Richard Webb
En cuanto a los temas más urgentes ya mencioné los ferrocarriles y el parque aéreo. Añadiría dos temas adicionales. Uno es de concepto: hay que entender que el Perú es un país especialmente disperso, geográficamente difícil desde el punto de vista de la conexión. Venimos desde bien atrás por lo que cualquier avance es poca cosa en relación a lo que falta.
Lo segundo es que cualquier desarrollo de infraestructura tiende a ser colectivo, para todo el país; generalmente se necesita todo para todos.
Sin embargo, hay algunas prioridades desde el punto de vista de la inclusión. Y allí se debe tener muy en cuenta que el sistema, que podemos llamar "capilar", de caminos (vecinales, locales, rurales) que conecta una comunidad con otra, o con algún distrito, son especialmente críticos para la inclusión de la población más alejada, dispersa y más pobre.
En ello también ha habido un salto, pero en la encuesta que hicimos en el 2011 a 200 distritos más pobres del país, el tiempo promedio de viaje para conectarse a un distrito o poblado pequeño (fuente de sus insumos principales y principal mercado) es de cinco horas, que si bien es un gran avance frente a las 12 horas que les tomaba 10 años atrás, sigue siendo alta y costosa y limita la inclusión.
Enzo Defilippi
En lo que se refiere al sector portuario, lo primero que hay que hacer es terminar de concesionar lo que falta y facilitar la construcción de más puertos. En el caso del Callao, por ejemplo, las proyecciones indican que el tráfico se va a duplicar en cinco o seis años y no veo ningún plan para lidiar con este problema. Un puerto que no tiene conexiones terrestres adecuadas es una isla que no sirve para nada. No veo hacia dónde puede crecer el Callao. Los precios de los terrenos adyacentes están subiendo, lo que implica que el almacenamiento va a ser mucho más caro en el futuro.
El Callao va a seguir siendo el primer puerto del país porque sirve al principal centro industrial (Lima) y esta realidad no va a cambiar en el futuro. En el futuro, no toda la carga que se exporta e importa para Lima va a poder salir sólo por el Callao. De ahí la importancia de facilitar la inversión en nuevos puertos. Es una pena que el proyecto del puerto de Ancón se haya truncado a fines del gobierno anterior por razones más políticas que económicas.
Otro punto pendiente es Salaverry, que tiene un gran problema ambiental (se instaló el molón retenedor para que haya menos arena en el puerto y se tenga que dragar menos, pero desapareció la arena de las playas de alrededor). La carga que maneja y el valor que agrega a la sociedad es mínima en relación con los US$ 30 millones que cuesta arenar esas playas cada cierto tiempo. Hay que evaluar si vale la pena seguir operando ese puerto o cerrarlo y que la carga se mueva por Paita o por otro sitio.
Este problema no está en la agenda y los gobiernos locales deberían tenerlo en cuenta porque uno de los polos de desarrollo es el norte y porque en esa zona se está pensando extender la frontera agrícola. Estas son decisiones que se tienen que tomar ahora.
En el tema vial, el problema es que la fórmula que conocen los gobiernos para desarrollar infraestructura son las concesiones, las cuales funcionan muy bien con carreteras como la Panamericana. El problema es que la mayor parte de la red vial nacional es departamental y, sobre todo, local; las cuales requieren un esquema diferente de promoción y desarrollo.
Para concesionar razonablemente bien la red vial departamental los gobiernos regionales tendrían que tener la misma capacidad de gestión que el gobierno central, lo cual está difícil. Para la red local no se ha inventado aun el modelo de participación privada, lo que significa que probablemente seguirá siendo desarrollada como obra pública.
Geoffrey Cannock
Considero que los problemas más urgentes son las políticas macroeconómicas y el de gestión institucional. Es decir, decidir, por ejemplo, si se va a tomar deuda pública o no para cerrar la brecha de infraestructura; cuál va a ser la regla fiscal a aplicarse. No se trata solo de la rentabilidad social de los proyectos, sino que se tiene que tener una idea de cuánto dinero se puede destinar para cerrar la brecha de infraestructura.
En lo sectorial, en telecomunicaciones creo que ha llegado el momento de empezar a desregular los servicios finales de voz y concentrarse en la regulación mayorista. En telecomunicaciones hay una pequeña brecha por cerrar respecto a datos en los sectores que están muy aislados, y para ello se requiere básicamente seguir fomentando la inversión privada. Mi impresión es que se ha sido un poco hostil al sector privado. En lo rural, un estudio demuestra la importancia de la complementariedad de la infraestructura (de comunicaciones, electricidad, agua, etc.) y también es importante la planificación regional para ese fin.
Carlos Paredes
Hay consenso en que las inversiones públicas y privadas son complementarias, pero hay sectores donde la inversión privada no entra si no es subsidiada porque se trata de proyectos no rentables para el sector privado.
En cuanto a las urgencias es importante considerar los cuellos de botella que estamos enfrentando ahora o que podríamos enfrentar en el corto plazo.
Jaime ya se refirió al desbalance energético, el cual podría volverse un problema muy serio. Un estudio que prepara el Instituto Perú señala que si la economía sigue creciendo al ritmo que lo viene haciendo probablemente encontrará un cuello de botella en el tema energético, debido a los atrasos en infraestructura de transmisión eléctrica y sobre todo del transporte (gasoducto) de gas natural. Este es un problema que se genera, no porque falten los incentivos económicos, sino por fallas en la institucionalidad y seguridad (lo que ocurre con Transportadora de Gas del Perú en Kiteni es una muestra) que tienen que ser afrontadas con la seriedad del caso.
En el tema vial mucha de la infraestructura que se necesita no es rentable para el sector privado y por lo tanto requiere inversión pública u otorgar subsidios abiertos y transparentes para que el sector privado la pueda desarrollar. Pero para ello se necesita mejorar la capacidad de gestión en el sector público, dar prioridades, planificar. Es un tema intersectorial, donde el Ceplan puede tener un rol importante.
Jaime Quijandría
Tenemos que ordenarnos. Precisamente porque hay nubarrones en el horizonte tenemos que poner orden y necesitamos una suerte de planificación concertada entre los actuales actores del sector energético, que en su mayoría son privados (y que, por lo tanto, es una nueva manera de planificar el país y que no se ha hecho en el pasado), para ponernos de acuerdo respecto a los incentivos necesarios para que esta infraestructura se pueda desarrollar.
Eso es lo que se está extrañando: sentarse a la mesa incluso oferta y demanda, a los mineros, a los académicos, para ver, cuando menos, cómo aseguramos el balance energético para esta y la siguiente administración.
El Ministerio de Energía y Minas (MEM) no tiene la responsabilidad de llevar gas natural a las zonas más pobres del país; esa es función de la ministra de Inclusión y Desarrollo Social. La primera responsabilidad del MEM es garantizar el balance energético. Y para esto hay que ordenarse. Hay mucha información rica para ese fin. Si nos equivocamos en la infraestructura que estamos haciendo la vamos a pagar muy caro.
Hay que recordar que un factor de competitividad que ha tenido el país ha sido la energía barata. Si nos imaginamos 10 años más de crecimiento de la demanda a una tasa de 8% (como ahora) del sector eléctrico, imagínense la cantidad de infraestructura que necesitamos. Y no está viniendo con esa fluidez porque (la inversión) no está teniendo señales claras que tienen que ser parte de un plan maestro, grandes lineamientos, planeamiento estratégico, como quiera llamarse.
Guillermo Thornberry
Tenemos un problema muy serio en el desarrollo de infraestructura básica orientada a la inclusión (no a la exportación, por ejemplo) porque hay alrededor de 55 mil pueblos de 300 habitantes o menos y llevar infraestructura (telecomunicaciones, electricidad, vías) a ellos es muy complejo. En cambio, los celulares solo requieren una torre; o los paneles solares. Entonces el tema es cuáles son las soluciones para un territorio que tiene una geografía imposible (como dijo Raimondi) y una demografía complicada.
Como ya lo he dicho en el Congreso, al Ejecutivo y en todas partes, el Perú necesita un satélite. No cuesta mucho (alrededor de US$ 75 millones que sube a US$ 100 con estaciones incluidas) para un país como el nuestro que tiene suficiente recursos fiscales. Es un tema de acceso (además de otros temas). Con un satélite así resolvemos un gran problema porque ahora dependemos del satélite brasileño que tiene mucha demanda (y que está creciendo) y es muy caro. Toda nuestra área de selva depende de esa capacidad satelital de Brasil.
En cuanto a puertos, tenemos que repensar el comercio de cabotaje (como había antes) porque es posible que haya eficiencia en ello (complementando la red ferroviaria). Se puede relanzar mediante alianzas público-privadas (APP).
Otro problema es que tenemos un Estado diseñado para no gastar. Y por eso, nunca desarrollamos un adecuado análisis de la calidad del gasto, cómo priorizamos el gasto, en dónde invertimos. Hay recursos que no se gastan. Otro tema es la descentralización: la ejecución de los presupuestos de gasto en inversión de los gobiernos regionales es muy baja, en algunos casos es solo 11% o 17%, el saldo está en los bancos. También es importante tener una agenda común entre el sector privado y el Estado.
DIXIT"No veo hacia dónde puede crecer el Callao, los precios de los terrenos adyacentes están subiendo y el almacenamiento es caro"."Los gobiernos regionales tendrían que tener igual capacidad que la del gobierno central para poder concesionar la red vial departamental".
Enzo DefilippiSocio de Intelfin y Profesor de la Universidad del Pacífico.
DIXIT"Hay que recordar que un factor de competitividad que ha tenido el país ha sido la energía barata, que llegó oportunamente cuando se la necesitó"."La primera responsabilidad del MEM es garantizar el balance energético. Y para esto hay que ordenarse. Hay mucha información rica para ese fin".
Jaime QuijandríaEx ministro y socio de Laub & Quijandría.
DIXIT"Entre los problemas más urgentes está decidir, por ejemplo, si se va a tomar deuda pública o no para cerrar la brecha de infraestructura"."En telecomunicaciones hay una pequeña brecha por cerrar respecto a datos en los sectores muy aislados, para ello se requiere seguir fomentando la inversión privada".Geoffrey CannockSocio-gerente de Apoyo Consultoría.
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