
RON ASHKENAS
El Six Sigma, el Lean, el "Kaizen'' japonés y otros sistemas de mejora continua pueden ser peligrosos para la salud de su organización. Aunque decirlo tal vez sea una herejía, la evidencia reciente de Japón y otras partes sugiere que es tiempo de cuestionar estos métodos.La mejoría continua alguna vez impulsó la economía de Japón. En la década de 1950 las manufactureras japonesas tenían fama de mala calidad, pero a través de una cultura de cambio sistemático Japón pudo pasar del peor al primer lugar. Para competir, las firmas occidentales empezaron a adoptar los métodos japoneses. Actualmente, casi todas las compañías occidentales importantes, y muchas chicas, defienden la mejora continua.
Matices¿Pero qué pasó en Japón? Se estima que durante el último año las principales firmas electrónicas del país han perdido en conjunto US$21,000 millones y han sido desplazadas rutinariamente por competidores de China, Corea del Sur y otras partes.La mejora continua aun así puede crear tremendo valor, pero tal vez sea tiempo de agregar cierto matiz al proceso:Personalice cómo y dónde se aplica la mejora continua. Cierta magnitud de mejora continua no aplica a todas las partes de la organización. El tipo de rigor requerido en un ambiente de manufactura puede ser innecesario, o incluso destructivo, en un negocio de diseño o investigación. Es importante inyectar disciplina al desarrollo de producto, pero no al grado que desaliente la creatividad.CuestionarCuestione si los procesos deben mejorarse, eliminarse o desorganizarse. Demasiados proyectos de mejora continua están tan enfocados en ganar eficiencias que no cuestionan los supuestos básicos de lo que se hace. Por ejemplo, un equipo Six Sigma de una firma global de productos para el consumo pasó mucho tiempo modernizando los flujos de información entre los cuarteles generales y la fuerza de ventas de campo, pero no cuestionó cómo se usaba la información finalmente. Una vez que lo hizo, la compañía pudo liberar miles de horas que desplegó a actividades cara a cara con el cliente.Además debe valorar el impacto sobre la cultura de la compañía. ¿Cómo es que la mejora continua afecta comportamientos cotidianos? Un esquema mental basado en datos podría fomentar que los gerentes ignoren la intuición o información anómala que no corresponda con nociones preconcebidas.
OTROSÍ DIGONo se debe forzar una decisiónNo se debe escoger. Es importante que recuerde que la mejora continua no tiene por qué ser incompatible con la innovación desorganizadora. Pero a menos que veamos la mejora continua de una forma más sutil y creativa, podríamos forzar a las compañías a escoger entre ambas.
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/R4U3IFEK3FHEXJKZSZWKYYZLY4.jpg)






