
Cuando hablamos del fenómeno de El Niño, sus consecuencias –por supuesto– también alcanzan al mercado financiero. Lo interesante es que el impacto del evento climático en la economía no necesariamente se refleja de la misma manera en la Bolsa de Lima. Recordemos que el mercado se mueve por expectativas.
Para entender sus efectos en la economía, veamos algunos ejemplos. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en junio la producción pesquera cayó 51.94% respecto al mismo mes del año anterior debido a una menos extracción de especies y a la suspensión de pesca de anchoveta entre mayo y junio. El sector agropecuario también retrocedió 8.12% por factores climáticos que impactaron en varios cultivos. Asimismo, BBVA Research estimó a inicios de este mes que los efectos de El Niño podrían restar 0.9 puntos porcentuales al crecimiento económico peruano en este 2026 y 1.3 puntos en el 2027.
Ahora bien, un impacto negativo en la economía no necesariamente se traduce en una caída generalizada de la bolsa. Algunas acciones del sector pesquero podrían verse afectadas por las expectativas sobre los efectos de El Niño, pero una reducción de sus cotizaciones no implica, por sí sola, que estén infravaloradas ni que representen una oportunidad de inversión. Para evaluar su atractivo, es necesario considerar cómo podría afectar el fenómeno los resultados futuros de cada empresa y en qué medida esos riesgos ya están incorporados en el precio de sus acciones.
Hay mucha conversación en torno a la pesca, pero ¿qué peso tienen las empresas de este sector en la Bolsa de Lima? Sus acciones tienen una negociación relativamente limitada frente a las de compañías de sectores como la minería y las finanzas. Esta menor actividad bursátil es relevante para los inversionistas, ya que una baja liquidez puede dificultar la compra o venta de acciones al precio deseado.
Debemos entender que la bolsa no refleja únicamente lo que sucede hoy en la economía, sino también lo que los inversionistas esperan que ocurra mañana. Cuando compramos una acción, apostamos por la capacidad futura de una empresa para generar resultados. Por eso, los precios pueden reaccionar ante una amenaza climática incluso antes de que sus consecuencias se reflejen en los estados financieros.
Como referencia, durante el fenómeno de El Niño costero del 2017, la Bolsa de Lima mostró una notable capacidad de recuperación. Según cifras de la BVL, el índice general registró ese año una rentabilidad del 3.64% durante el primer semestre y cerró con una ganancia del 28.31%, impulsada principalmente por las acciones mineras.

Entonces, ¿el Niño provocará una caída de la bolsa peruana este año? No necesariamente. De hecho, según cifras oficiales de la Bolsa de Lima se ha acumulado una rentabilidad de 36.78% en soles entre enero y agosto, pasando de 43,464.77 a 59,450.29 puntos. Este desempeño está impulsado principalmente por la minería, favorecida por el incremento de los precios internacionales de los metales.
El impacto de El Niño en la economía peruana no se trasladará de manera uniforme a la bolsa. Mientras algunos sectores pueden enfrentar menores ingresos o mayores costos, otros podrían beneficiarse de cambios en la demanda o de la evolución de los precios internacionales. A ello se suma que el desempeño de la BVL depende también del peso de cada sector en el índice y de factores externos al fenómeno climático. Por eso, ni una economía afectada implica necesariamente una bolsa en caída, ni una bolsa al alza garantiza que las empresas estén libres de dificultades.
La lección para el inversionista es que no basta con anticipar el efecto de un acontecimiento sobre la economía: hay que comprender cómo se transmite a los resultados de las empresas y cuánto de ese efecto ya refleja el precio de sus acciones. Esa diferencia es fundamental para evaluar los riesgos, diversificar las inversiones y tomar decisiones con criterio, en lugar de reaccionar únicamente a las noticias o a las expectativas del momento.

Conferencista internacional, autor de cinco libros como "El Valor del Fracaso: 5 pasos para ser tu mejor versión".







