
La Comisión de Defensa del Consumidor del Congreso peruano aprobó el 20 de febrero una ley que propone que el Banco Central de Reserva (BCR) establezca topes o tasas máximas de interés, sin hacer cambios al proyecto de ley que el presidente Francisco Sagasti observó a principios de febrero después de la aprobación anterior del Congreso.
La propuesta legislativa deberá ser aprobada por la Comisión de Economía y, de recibir el visto bueno, irá al pleno del Congreso.
Cabe indicar que, la propuesta parlamentaria exige que el BCR regule y limite explícitamente las tasas de interés para evitar la usura.
La agencia de calificación crediticia Moody’s considera que establecer una tasa máxima de interés sería negativo en términos crediticios para las cajas municipales y rurales, así como para algunas financieras y edpymes, que se enfocan en sectores de mayor riesgo como el financiamiento al consumo para personas de ingresos bajos o las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
“Identificamos entidades que se verían afectadas negativamente como aquellas cuyas tasas de interés en moneda local (soles) están por encima de nuestra estimación de las tasas máximas de interés que el banco central puede determinar”, comenta Moody’s en un reporte elaborado por el analista senior Felipe Carvallo.
“Por ejemplo, una legislación similar en Chile y Colombia estableció la tasa máxima de interés en 1.5 veces la tasa promedio por préstamo y tipo de entidad. Ninguna caja municipal se vería afectada bajo este criterio”, subraya.
Moody’s sostiene que las entidades se verían afectadas negativamente en caso se establezcan topes o un límite máximo en sus tasas de interés para los créditos porque necesitarán incorporar sus muy altos costos operativos y crediticios para apertura, cobro e incumplimiento en el pago.
La tasa de interés promedio para las entidades financieras fue de 41.4% a enero del 2021, que está muy por encima de la tasa media de 17.5% para esas mismas carteras entre todos los bancos, cajas rurales y edpymes.
Según Moody’s, si se establecen tasas de interés máximas, los prestamistas de consumo como Banco Azteca del Perú S.A., Banco Falabella Perú S.A., Banco Ripley Perú S.A. y CRAC Cencosud Scotia Perú S.A. de Scotiabank Perú S.A.A. (A3 estable, baa31) enfrentarían dificultades para fijar el precio de sus préstamos al consumidor y tarjetas de crédito.
Los prestamistas de mipymes como MiBanco Banco de la Microempresa SA del Banco de Crédito del Perú (BCP, Baa1 / Baa1 estable, baa2) y las cajas rurales y edpymes tendrían que reducir sus precios de préstamos al umbral aún por asignar, lo que disminuiría en gran medida su rentabilidad porque un gran porcentaje de sus márgenes son absorbidos por los costos operativos y crediticios necesarios.
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/DG5LONJ7Q5AEZBQRPCG4257LIY.jpg)
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/NBU6U3PUSJHPXLN6E52MUD6MFA.jpg)
Efectos limitados
Los efectos serán más limitados para bancos grandes y diversificados como Banco BBVA Perú S.A. (Baa1 estable, baa2) y Banco Internacional del Perú S.A.A. (Interbank, Baa1 estable, baa2), así como para el BCP y Scotiabank.
“Sin embargo, incluso si las subdivisiones de consumidores y mipymes de los grandes bancos se ven afectadas directamente, los bancos pueden cambiar su enfoque hacia los préstamos donde el riesgo se puede descontar más fácilmente”, opina Moody’s.
BBVA, Interbank, BCP y Scotiabank tienen acceso a financiamiento de depósitos de bajo costo y pueden ofrecer servicios complementarios para rentabilizar sus relaciones crediticias bajo condiciones crediticias más restrictivas. De hecho, tras el establecimiento de las tasas máximas para préstamos en Chile en el 2014, los bancos se alejaron de los segmentos más riesgosos de préstamos al consumidor y a las pymes, lo que redujo su rentabilidad pero también les permitió afrontar mejor la desaceleración del crecimiento económico que vino después.
El BCR tiene la autoridad para fijar tasas de interés desde 1992 y los cambios propuestos al mandato del banco central no variarían la necesidad de que el BCR permita que el mercado establezca las tasas. Los cambios propuestos tampoco establecen una tasa específica o el cálculo de una tasa máxima de interés en el Perú.
Como tal, según Moody’s, aún no está claro qué tan restrictivas serán las tasas máximas, o qué factores considerará el banco central para regular el mercado y evitar la usura en el sistema financiero peruano.
Sin embargo, el BCR publicó un artículo de opinión, que decía que las tasas máximas de interés tienen el potencial de limitar el crédito, potencialmente enviar a los prestatarios a prestamistas informales y aumentar otros costos relacionados para evitar esas regulaciones.
El Ministerio de Economía y Finanzas, el regulador bancario Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), la asociación de banqueros Asbanc y la asociación de microprestamistas Asomif han expresado opiniones similares.
:quality(75)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/elcomercio/2UO4NR7GPVE37E7ZVPB5QFDAVQ.jpg)






