:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/QU4IEYPASVAG3AGDVQF7MDZG7Y.jpg)
1 / 9 FOTO 1 | Explotan a sus empleados. Nada cansa y ahuyenta más a los buenos empleados que sentirse explotados en el trabajo. Es tan tentador hacer trabajar duro a los mejores en la oficina que los jefes a menudo caen en esta trampa.

2 / 9 FOTO 2 | No reconocen los aportes ni premian el buen trabajo Es fácil subestimar el poder de una palmadita en la espalda, especialmente con los mejores empleados que están intrínsecamente motivados. A todos les gustan los elogios, sobre todo aquellos que trabajan duro y dan todo.

3 / 9 FOTO 3 | No desarrollan las habilidades de su equipo. Cuando se pregunta a los jefes acerca de su desatención a los empleados, algunos tratan de excusarse, usando palabras como "confianza", "autonomía" y "empoderamiento". Esto es una completa tontería.

4 / 9 FOTO 4 | No les importa sus empleados. Más de la mitad de las personas que abandonan su trabajo lo hacen debido a su relación con su jefe. Las compañías inteligentes se aseguran de que sus gerentes sepan cómo equilibrar el ser profesional con el ser humano.

5 / 9 FOTO 5 | No cumplen sus compromisos. Hacer promesas a los empleados coloca a los jefes en la delgada línea que se encuentra entre hacerlos muy felices y verlos renunciar.

6 / 9 FOTO 6 | Contratan y ascienden a las personas equivocadas. Los empleados buenos y empeñosos quieren trabajar con profesionales de ideas afines. Cuando los gerentes no "hacen su trabajo" de contratar a gente capacitada, esto desmotiva de gran manera al equipo. Dar ascensos a las personas equivocadas es aún peor.

7 / 9 FOTO 7 | No permiten que sus empleados hagan lo que les apasiona. Los empleados talentosos se entusiasman con lo que hacen. Darles la oportunidad de seguir sus sueños mejora su productividad y satisfacción en el trabajo.

8 / 9 FOTO 8 | No logran motivar la creatividad. Los empleados más talentosos buscan mejorar todo lo que tocan. Si les quitan su capacidad de cambiar y mejorar las cosas porque el jefe está cómodo con el status quo, ellos empezarán a odiar sus empleos. Enjaular ese innato deseo de crear no solo limita al equipo, sino que limita a los jefes también.

9 / 9 FOTO 9 | No desafían a la gente intelectualmente. Los grandes gerentes desafían a sus empleados a lograr cosas que parecen inconcebibles al principio. En lugar de establecer objetivos mundanos y progresivos, ellos establecen objetivos altos que llevan a la gente a salir de sus zonas de confort.


:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/QU4IEYPASVAG3AGDVQF7MDZG7Y.jpg)
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/BBBLMVAJRRFTRDCXA42T4W5F3A.jpg)
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/B4CT4GFG6VD7LMFEBRBNGFEIIM.jpg)
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/PIDRVECYLZARDCLTJXDDVEZ2PY.jpg)
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/PGZXS47NEJEDJAYSELEAMPU3TY.jpg)
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/FF3BXOCR2FEHFMGJE3DP4M4RQI.jpg)
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/LAFZTRLZIFHB3PYPXQ77EFHA3A.jpg)
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/3HMM4MBJGZCZPIKXE4F647A3BU.jpg)
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/QK5RWNVGTBC6XA6GPBQUH5IQSM.jpg)







