LIMA, 22 DE ENERO DEL 2021

RETRATO A JOEL LOPEZ, COMERCIANTE DE ABARROTES.

FOTOS: JESUS SAUCEDO / GEC
LIMA, 22 DE ENERO DEL 2021 RETRATO A JOEL LOPEZ, COMERCIANTE DE ABARROTES. FOTOS: JESUS SAUCEDO / GEC

El incremento de precios es uno de los principales problemas que afrontan la economía peruana y los bolsillos del consumidor. se ubicó en 8.4%, y, si bien muestra una ligera reducción respecto del pico más alto del mes de julio, que fue de 8.8%, aún se mantiene en un nivel muy encima del rango meta del , que es de entre 1% y 3%.

Precisamente el BCR realizó una encuesta a 276 empresas de diversos sectores para conocer cuál es la frecuencia con la que ajustan sus precios. Los resultados revelaron que tanto en el sector manufactura, como de comercio, el 63% afirmó que ajusta los precios de sus productos más de una vez al año. Situación similar se observa en las firmas del sector primario donde el 82% tuvo esta afirmación.

Es distinto el caso de las compañías que se dedican a ofrecer servicios, pues el 56% afirmó que el ajuste lo realiza solo una vez por año. Solo el 21% modifica sus tarifas más de una vez por año. (ver gráfico)

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Cuestión de insumos

El BCR afirmó que los sectores primarios, manufactura y comercio reportan la mayor frecuencia de ajustes de precios en el año, porque estaría relacionado con los cambios en los precios de insumos en meses recientes.

En efecto, la mayoría de las empresas considera como factores más importantes los cambios en los costos de insumos, el tipo de cambio y las fluctuaciones de demanda, tanto para aumentar como para disminuir sus precios.

Y es que el 83% de las firmas encuestadas considera importante o muy importante el aumento o disminución del costo de los insumos para aumentar sus precios y el 81%, para disminuirlos. En el caso de la variación del tipo de cambio, el 82% lo ve como un factor clave para subir los precios y el 80% para reducirlos.

Tasas similares se observan en el movimiento de la demanda de sus productos, pues para el 79% este es un factor que mueve el precio hacia el alza y un 81% hacia la baja. A ello se suman los costos laborales, pues el 80% los toma en cuenta para subir sus precios y el 76% para disminuirlos.

Según el BCR, el sector servicios presenta la mayor asimetría ante variaciones en los costos de insumos. Es decir, la mayoría de las empresas en este sector considera que este es un factor importante para aumentar sus precios, pero no en la misma magnitud para disminuirlos.

Por su parte, los costos laborales generan mayores asimetrías en todos los sectores. Destaca el sector primario y manufactura, seguido del sector servicios.

Perspectivas de insumos

Tres de los insumos que más subieron sus precios en el último año fueron el trigo, el maíz y la soya. Todos ellos tienen perspectivas de producción diferentes para la campaña agrícola 2022-2023, lo cual impactaría en sus precios.

Un análisis realizado por Scotibank, en base al informe de estimaciones de la oferta y la demanda agrícola mundial (WASDE) del departamento de agricultura de EEUU (USDA, por sus siglas en inglés), mostró que se prevé una mejor campaña para la producción de trigo, proveniente del aumento de áreas sembradas y de mejores rendimientos, aliviando el balance que se encontraba deficitario, al menos desde hace dos campañas anteriores.

El comercio mundial proyectado para la campaña en mención aumenta a 208.9 millones por mayores exportaciones de Rusia, Ucrania, Canadá y EEUU que compensarán las menores exportaciones de la Unión Europea. Sin embargo, las existencias finales mundiales proyectadas permanecen en su nivel más bajo en seis años.

Por su parte, las perspectivas para el maíz siguen deterioradas debido a las sequías y olas de calor extremas en la Unión Europea (UE), así como por menores rendimientos en EEUU.

El departamento de agricultura revisó a la baja las perspectivas de producción mundial de maíz a 1,172.6 millones de toneladas en setiembre desde las 1,179.6 millones de toneladas en agosto, pero aún inferior a la obtenida en la campaña anterior (1,218 millones de toneladas).

Las perspectivas del balance para la soya, por otro lado, han cambiado ligeramente. El USDA revisó a la baja la previsión de producción para setiembre en 389.8 millones de toneladas comparadas con los estimados de agosto (392.79 millones de toneladas), pero superando la campaña anterior.