Las grandes internacionales están buscando estrategias que impidan a portales como Expedia, Kayak o TripAdvisor ofrecer pasajes a bajo costo, dice un informe del diario estadounidense The Washington Post.

Cita el caso del , que desde el próximo setiembre cobrará un recargo de 16 euros (unos 18 dólares) por boletos reservados en portales de terceros, y revela que aerolíneas estadounidenses han decidido tomar otro tipo de medidas.

Así, The Washington Post dice que Delta ha eliminado sus tarifas de TripAdvisor y docenas de sitios web más pequeños, mientras que y Southwest han tomado otras acciones para forzar a los viajantes a comprar sus pasajes directamente en sus oficinas.

Un estudio presentado el mes pasado por encargo de la Travel Technology Association, señala que estas restricciones podrían costarles a los pasajeros más de US$ 6,000 millones al año, y podrían desanimar a unos 40 millones de personas de viajar porque consideran que los precios son demasiados altos.

El estudio, realizado por un profesor de Yale y exfiscal general adjunto del Departamento de Justicia de Estados Unidos, dijo que Delta ha tomado una postura cada vez más "aislacionista" al bloquear los sitios de viajes más pequeños. Southwest, según el estudio, estaba ayudando a aumentar su reputación de tarifas bajas, incluso cuando sus pasajes eran más caros, al no permitir que sus tarifas se muestren junto a los de sus competidores.

Jean Medina, portavoz del grupo comercial Airlines for America, defendió el bloqueo a los portales de terceros, diciendo: "Las aerolíneas quieren vender pasajes, y quieren hacerlo de la manera menos costosa posible, por lo que la compra de boletos directamente de un sitio web de aerolínea ofrece la tarifa más baja".

Ella añadió que el estudio está basado en "cálculos confusos", argumentando que "las tarifas de las aerolíneas es determinado por la demanda y otros factores complejos. Decir que las estrategias de las aerolíneas tendrán un impacto en las tarifas es ilógico".

Las aerolíneas han intentado durante años llevar las ventas a sus propios sitios, porque los pasajes vendidos a través de agencias de viajes en línea les generan costos de reserva, comisiones para las agencias de viaje y otros "costos de distribución".

Esos costos son una pequeña parte de los grandes presupuestos de las compañías aéreas, especialmente en comparación con el combustible y salarios. Pero la venta de pasajes a través de sus propios sitios web también brinda a las aerolíneas más control sobre lo que venden (o sobrevenden) a los pasajeros, incluyendo la facturación de equipaje, mejoras de comidas o de espacio para las piernas, tarjetas de viajero frecuente y asientos prioritarios.

Como si todo ese dinero extra no fuera lo suficientemente persuasivo, las aerolíneas tienen otra gran ventaja al mantener a los pasajeros en sus sitios: Menos competencia. En los sitios web de viajes, las compañías aéreas son solo una cantidad más en dólares, y no necesariamente la más barata, en una creciente lista de aerolíneas rivales. En sus propios sitios, su precio es el mejor y el único que pueden obtener los pasajeros.

En el caso de los US$ 18 de recargo, Lufthansa dijo que esta medida ayudaría al grupo aéreo alemán a cobrar esos costos de distribución a los pasajeros que los generan, en lugar de distribuir los costos a todos. "No se trata de desalentar a nadie a comparar precios", Martin Riecken, un portavoz de Lufthansa, dijo a la BBC. "Más bien preferimos apuntar hacia una mayor transparencia".