
El año pasado inició operaciones —en su fase de explotación y producción— el proyecto aurífero de tajo abierto Crespo (Cusco), operado por la minera peruana Apumayo. El yacimiento corresponde a un depósito epitermal diseminado de alta sulfuración, con una vida útil estimada de ocho años y una inversión de US$ 150 millones para su desarrollo. Además, cuenta con recursos estimados en 800,000 onzas de oro. Ahora, ¿qué planes tiene la compañía para este año?
Al respecto, Compañía Minera Crespo —que forma parte de ApuCorp, holding del Grupo Apumayo— presentó ante el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace) el Segundo Informe Técnico Sustentatorio (ITS) del proyecto de explotación Crespo.
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La iniciativa busca incrementar la capacidad de producción y procesamiento de mineral, aprovechando la capacidad instalada de la operación, sin requerir modificaciones en la infraestructura previamente aprobada.

¿Qué cambios plantea Apumayo para Crespo?
Entre los principales cambios planteados, la compañía propone incrementar la capacidad de explotación del tajo Crespo de 6,500 a 14,500 toneladas métricas por día (TMD), con el objetivo de abastecer el mayor volumen de mineral que podría procesar la planta de beneficio.
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Asimismo, se pretende elevar la capacidad de procesamiento en la pila de lixiviación de 6,500 a 14,500 TMD, aprovechando la capacidad excedente del equipamiento existente. Este aumento, explica el ITS, se lograría mediante ajustes en la granulometría del mineral y reducciones en los ciclos de riego, sin modificar la infraestructura ya aprobada ni los niveles de consumo de insumos o agua.
De igual manera, el documento apunta a incrementar el procesamiento en las plantas de chancado primario y secundario de 6,500 a 10,500 TMD, utilizando la capacidad instalada actualmente autorizada en la concesión de beneficio.
A esto se suma, debido al mayor ritmo de extracción y procesamiento de mineral, la empresa tiene previsto modificar el cronograma del proyecto. Con ello, la duración total de la operación pasaría de un esquema inicialmente aprobado de diez años —dos años de construcción y ocho de operación— a un periodo estimado de seis años.
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Apumayo, cabe recordar, cuenta actualmente con seis proyectos de exploración, ubicados en las regiones de Ayacucho, Moquegua y Cusco. Estas iniciativas se enfocan en la búsqueda de yacimientos de óxidos de oro diseminados, los cuales pueden explotarse a tajo abierto y procesarse mediante lixiviación.

Licenciada en Periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza con 20 años de experiencia profesional. Laboró en medios de comunicación como TV Perú y Perú21. También ejerció en gremios como la SNMPE y SNI. Desde el 2016, es parte del diario Gestión.







