Retrato grupal de la muestra “Vírgenes de Rasuwillka”, firmada por Víctor Idrogo. A través de sus fotografías nos transporta a la colorida Fiesta de la Santísima Cruz de Rasuwillka, que se realiza en Chosica. (Fotos: Víctor Idrogo)
Retrato grupal de la muestra “Vírgenes de Rasuwillka”, firmada por Víctor Idrogo. A través de sus fotografías nos transporta a la colorida Fiesta de la Santísima Cruz de Rasuwillka, que se realiza en Chosica. (Fotos: Víctor Idrogo)

Victor Idrogo, antropólogo de carrera, quien cuenta con más de 14 años de experiencia en fotoperiodismo, destacándose en fotografía editorial y de retratos, presenta en Laboraleatorio Espacio de Arte, 12 retratos y 21 fotografías documentales.

El lente de Idrogo captura lo epifánico entrevisto durante las festividades, esa poderosa y extraña belleza la logra plasmar en los retratos de las vírgenes que marcan un momento culmen para la prolongada celebración de la Santísima Cruz de mismo nombre. Un momento detenido, perennizado, atravesado por las percepciones propias de este fotógrafo peculiar.

Imágenes desconcertantes y liberadoras de un Perú que se redefine. “Desde la fricción creativa entre lo pequeño burgués ilustrado y lo popular emergente”, comenta Gustavo Buntinx .

La festividad fue iniciada por el retablista Jesús Urbano Rojas, en 1998,  en el asentamiento humano de Huampaní Alto, junto con sus compatriotas ayacuchanos, migrantes, expulsados de sus pueblos por la violencia, en evocación explícita de los cultos sincréticos al nevado tutelar de Rasuwillka, el apu mayor de su Huanta natal. Todo ello potenciado por el apoyo y la solidaridad de los intelectuales locales, que vieron en esta las expansiones tradicionales del catolicismo andino y el germen de una transformación social.  Sin duda, resulta emblemático que el historiador Pablo Macera haya sido el mayordomo inaugural de esta fiesta.

“Este artífice esencial para ciertas redefiniciones de nuestra visualidad contemporánea. Como en aquella toma donde un desgarrado afiche “chicha” sirve de aureola para los cuerpos transfigurados en atavío celestial. Con indumentarias que oscilan entre lo kitsch y lo sacro. Entre lo arcaico y lo venidero: atención a esa captura en que, bajo el tradicional manto andino, una atemporal Virgen Morena —divina Camila Valer Portilla— nos eleva el alma con la mirada. Celular en mano. Acaso el punctum de la exposición entera. (Uno de varios)”.  Concluye Gustavo Buntinx curador de la exposición.

Laboraleatorio Espacio de Arte : Manuel Bonilla 105A Miraflores.

Horarios: lunes a sábado de 6p.m. a 1 a.m.