“El juego del calamar” se ha trasladado al llamado “metaverso” o mundo digital, donde las personas se mueven y se comunican en entornos virtuales.
“El juego del calamar” se ha trasladado al llamado “metaverso” o mundo digital, donde las personas se mueven y se comunican en entornos virtuales.

La exitosa serie surcoreana de Netflix “El juego del calamar” se ha vuelto viral en todo el mundo, transformando juegos infantiles populares antes de la era digital, como “Luz roja, luz verde”, en mortales desafíos de supervivencia.

El clásico juego infantil es uno de los seis con consecuencias fatales representados en el thriller sangriento que lleva el nombre de una variación surcoreana de la pinta jugado en los años 70 y 80 usando un tablero dibujado en la tierra.

En el episodio “Luz roja, luz verde”, el primero de la serie, se dispara a los jugadores por no quedarse quietos en un semáforo en rojo.

El juego del calamar es el último en el que deben competir los 456 concursantes con problemas de liquidez en el programa, desde un desertor norcoreano hasta un administrador de fondos acusado de malversación de fondos, a la caza de un premio de 45,600 millones de wones (US$ 38.66 millones).

La serie se ha disparado a la popularidad desde su estreno el 17 de setiembre, convirtiéndose en la primera surcoreana que logra el primer lugar en Netflix en Estados Unidos. El codirector ejecutivo de la compañía, Ted Sarandos, dijo el lunes que podría convertirse en su programa más popular a nivel mundial.

“No lo vimos venir, en términos de su popularidad global”, afirmó.

Corea del Sur, la cuarta economía más grande de Asia, se ha establecido como un centro de entretenimiento global con su vibrante cultura pop, que incluye la banda juvenil BTS y películas como “Parasite”, ganadora del Oscar, una sátira sobre la clase y la sociedad, y “Minari”, sobre una familia de inmigrantes coreanos en los Estados Unidos.

La fama de “El juego del calamar” se ha trasladado al llamado “metaverso” o mundo digital, donde las personas se mueven y se comunican en entornos virtuales.

Miles de usuarios globales han estado jugando a “Luz roja, luz verde” en varias salas de juegos en Roblox, un fabricante de populares plataformas de videojuegos en línea con sede en California. Las salas emulan varios sets de filmación y permiten que los usuarios se registren en el juego.

En Twitter, las etiquetas #JuegoDelCalamar (#SquidGame) y #LuZRojaLuzVerde han sido tendencia y las reseñas de los juegos de Roblox han inundado YouTube y otras redes sociales.

Fuera del mundo virtual también hay lugares físicos que están aprovechando la popularidad del programa.

Una publicación de Facebook mostró que un centro comercial en Quezon City, en Filipinas, instaló una copia de tres metros de la muñeca que da las órdenes en el episodio, invitando a la gente a jugar en un paso de peatones exterior y ganar premios.

Tras el éxito de la serie de nueve capítulos, la segunda temporada está en proceso, y Netflix afirmó que planea invertir US$ 500 millones en películas y programas de televisión originales este año en Corea del Sur, uno de los mercados de más rápido crecimiento de Asia.