
Ferrari NV presentó su primer auto totalmente eléctrico, un modelo de cinco puestos con un precio de € 550,000 (US$ 640,000), que rompe de manera radical con la tradición de vehículos de combustión del fabricante de autos deportivos.
Una presentación en Roma el domingo fue la etapa final de una revelación en tres fases del vehículo eléctrico, llamado Ferrari Luce, que comenzó el año pasado con la tecnología central del automóvil y luego mostró su interior.

El Luce ofrece una potencia equivalente a poco más de mil caballos y alcanza los 100 kilómetros por hora en 2.5 segundos, más rápido que el SUV Purosangue de Ferrari con motor V12. Su velocidad máxima supera los 310 km/h.
El lanzamiento del auto se produce después de que Ferrari entregara metas a largo plazo el año pasado que decepcionaron a los inversionistas y suscitaron interrogantes sobre cómo equilibrará la tecnología eléctrica con los modelos de motor de combustión, que siguen siendo fundamentales para su marca. El plan de Ferrari para 2030 reduce a la mitad la cuota prevista de autos totalmente eléctricos, hasta el 20% de la gama, mientras que se propuso duplicar ese nivel de modelos de combustión.

El Luce es una prueba importante: Ferrari tiene que demostrar que un coche eléctrico puede encajar en su modelo de oferta limitada, precio elevado y atractivo emocional, al tiempo que amplía la rango más allá de los deportivos tradicionales de dos y cuatro puestos.
El precio del vehículo sugiere que el director ejecutivo, Benedetto Vigna, no tiene intención de sacrificar la exclusividad de la marca para aumentar el volumen de ventas.

El Luce demostrará si la fórmula del fabricante de automóviles italiano funciona sin el rugido de un motor de combustión interna, especialmente teniendo en cuenta que el valor residual de los vehículos eléctricos sigue siendo una preocupación entre los compradores adinerados que buscan superdeportivos que mantengan o incluso aumenten su valor con el tiempo.
Ferrari ha reiterado que seguirá ofreciendo a sus clientes la posibilidad de elegir entre motores de combustión interna, híbridos y eléctricos. Su estrategia se centra en la variedad, la personalización y una distribución controlada, en lugar de en aumentar las ventas.

Ferrari ha presentado el Luce no como una concesión a las normas o a sus rivales, sino como un intento de demostrar que la tecnología eléctrica puede ofrecer el rendimiento y el carácter que exigen los seguidores de la marca. El mensaje de la compañía es que la electrificación debe brindar nuevas posibilidades de diseño y conducción, en lugar de simplemente reemplazar un motor por una batería.
“Ferrari Luce no es una respuesta al cambio”, dijo el presidente ejecutivo, John Elkann, a periodistas durante una presentación el domingo. “Es una decisión deliberada de liderar lo que viene después”.

El vehículo eléctrico se aleja del estilo visual asociado con el jefe de diseño de Ferrari, Flavio Manzoni, que generalmente incluye un equilibrio entre potencia y elegancia que hace que los autos sean reconocibles como productos de Maranello, la ciudad natal del fabricante. Luce es más suave, pero también más familiar: su forma minimalista y acristalada se asemeja más a los estilos que ahora son comunes en los vehículos eléctricos.
Eso ejerce mayor presión sobre la experiencia de conducción. A pesar de toda la tecnología que Ferrari ha incorporado al Luce, la primera impresión es algo discreta. Ferrari apuesta a que la agilidad, el sonido y la respuesta del coche en carretera lograrán lo que el diseño por sí solo quizás no consiga: que un vehículo eléctrico de cinco puestos se sienta inconfundiblemente como un Ferrari.

La plataforma eléctrica permitió a Ferrari incorporar cinco asientos por primera vez, algo imposible con su configuración tradicional de transmisión, donde un motor central delantero se combina con una caja de cambios trasera. El Luce también contará con un maletero de 600 litros, espacio suficiente para dos bolsas de golf o tres maletas grandes.
El formato del coche se asemeja más al de los GT eléctricos de alto rendimiento, como por ejemplo el Taycan de Porsche, que a los hiperdeportivos eléctricos de dos plazas, aunque el posicionamiento de lujo de Ferrari y su modelo hacen que la comparación sea imperfecta. La mayoría de las versiones del Taycan cuestan mucho menos que el precio previsto del Luce.

El sonido es otro desafío clave. Ferrari dijo que pasó cinco años y 40,000 kilómetros de pruebas en pista para desarrollar el carácter acústico del auto. En lugar de imitar sintéticamente el rugido de un motor de combustión, la compañía captura el zumbido de los motores eléctricos a través de un sensor en el eje trasero, Luego procesa y amplifica el sonido.
Este enfoque está diseñado para abordar una de las principales dudas en torno a cualquier Ferrari eléctrico: si una marca históricamente definida por el rugido de sus motores puede preservar una conexión emocional sin el sonido de un motor de combustión.








