
Tras los deslizamientos y huaicos que afectaron varios tramos en el sur del Perú, el abastecimiento de GLP en estas regiones se ha regularizado, de acuerdo con la Sociedad Peruana de Gas Licuado.
Jovan Pastor, presidente de la SPGL, resaltó la importancia del estado de emergencia para atender la escasez de combustible, aunque advirtió que el problema de raíz es la falta de infraestructura.
Así, tras la regularización del flujo de combustibles en el sur, Pastor señaló que no hay un incremento generalizado de precios.
A su criterio, las vías alternas a la costa estresaron la logística al extenderse el tiempo de transporte de combustibles; por lo que planteó descentralizar los puntos de almacenamiento y distribución, que ahora están concentrados entre Pisco y Callao.

“Desde Tumbes hasta Tacna son más de 3,000 kilómetros de costa, y desde esas zonas, se abastece (de GLP) a la sierra y la selva. Esta infraestructura (fuera de Lima y Pisco) no existe”, comentó a Canal N.
Pastor destacó la importancia de estabilidad jurídica, reglas claras y una modernización de la legislación de hidrocarburos para promover las inversiones que materialicen la infraestructura requerida.
“Estos terminales de almacenamiento existen en combustibles líquidos, que encontramos de Talara a Ilo, grandes tanques que reciben el combustible por transporte terrestre o en buques”, dijo.







