
A pocos días de las elecciones, el debate suele concentrarse en algunos temas tradicionales: seguridad ciudadana, anticorrupción, lucha contra la pobreza o estabilidad fiscal. Son ejes esenciales, sin duda, pero existe otra agenda igual de clave para nuestro futuro y que comienza a tomar fuerza: la agenda de los servicios digitales y la infraestructura que permitirá que el Perú compita en la economía global. Si aspiramos a ser un país con más inclusión financiera, acceso al crédito, herramientas para el crecimiento y oportunidades, necesitamos enfatizar en una agenda digital que eleve la productividad, competitividad y nuestra capacidad para atraer inversión. Incluso, son requisitos hacia estándares internacionales, como los de la OCDE.
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Según Maruska Chocobar, en reciente foro de Perú Payments, esta agenda digital está presente, pero de manera dispersa en los planes de gobierno y pueden agruparse en cuatro capas clave que debemos trabajar como país. Primero, la capa básica: conectividad y digitalización del Estado. Si bien en promedio, Perú tiene alto nivel de conectividad (92.6% de hogares usa Internet fijo y móvil), el desafío está en las zonas rurales (83%) donde falta acceso efectivo, calidad y continuidad. La experiencia internacional muestra que los países que cerraron brechas lo hicieron con modelos público‑privados, incentivos y metas concretas. En digitalización del Estado, ya tenemos el marco legal: Ley de Confianza Digital y su reglamento, así como normas clave en protección de datos e inteligencia artificial (IA). Falta ejecutar una hoja de ruta integral.

Segundo, la capa habilitadora: la identidad digital. No se trata solo del DNI electrónico. La identidad digital es algo más: es la llave que permite a cualquier ciudadano transar, firmar, acceder a servicios y validar su identidad desde cualquier punto del país. Sin esto, la economía digital no podrá escalar. Los países que lideran en innovación lo hicieron tras resolver este punto. Tercero, la capa transaccional: open finance e interoperabilidad. En esta capa, el Perú sí avanza con claridad. Tanto el Banco Central de Reserva (BCR) como la Superintendencia de Banca, Seguros (SBS) han trazado una hoja de ruta técnica hacia la interoperabilidad y el open finance. Este avance es crucial: permite competencia, reduce costos, impulsa la innovación y amplía el acceso al crédito. El reto del nuevo Gobierno será mantenerla y fortalecerla.
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Y cuarto, la capa de innovación: las tecnologías (sobre todo la IA) y el impulso al ecosistema emprendedor. El Perú ya cuenta con una Ley y un reglamento de IA, pero esa normativa solo es el punto de partida. Faltan aspectos importantes: más educación financiera y digital en ciudadanos y empresas, normas de ciberseguridad parejas para todos y un ecosistema que permita experimentar, esto es, hubs de innovación y sandboxes o espacios de prueba para todo el mercado financiero, además de las reguladas por la SBS.
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En suma: conectividad, identidad digital, interoperabilidad e innovación ya no son lujos; son condiciones mínimas para competir exitosamente. Por ello, en este proceso electoral, es importante observar qué candidatos incorporan –y con qué nivel de profundidad– estos temas en sus agendas. Agrada ver que algunos de los que tienen posibilidades cuentan con al menos un par de capas en sus planes. Con visión de largo plazo, equipos técnicos sólidos, respeto a la autonomía del BCR y SBS, así como una fluida coordinación público-privado, avanzaremos en la agenda digital del Perú.
Ljubica Vodanovic es socia de Vodanovic.








