
En un discurso histórico dirigido a la Iglesia Católica, acompañado de una presentación en video con imágenes de la Revolución Industrial, la Segunda Guerra Mundial y la caída del Muro de Berlín, el pontífice pidió desarrollar una IA más “amigable con los seres humanos”. También sostuvo que esta tecnología debe liberarse del control monopólico y dejar de utilizarse como herramienta para obtener ventajas geopolíticas o comerciales.
“Desarmar la IA para sustraerla de la lógica de la competencia militar, económica y cognitiva; para romper la equivalencia entre poder técnico y derecho a gobernar”, afirmó el papa el lunes en su nueva encíclica dirigida a los fieles. “Desarmar no significa renunciar a la tecnología, sino impedirle el dominio sobre lo humano”.
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Al intervenir de forma tan directa en el debate sobre cómo proteger a las personas en la era de la IA, el primer papa estadounidense de la historia podría quedar en rumbo de colisión con el presidente Donald Trump, quien impulsa una menor regulación de esta tecnología en rápida evolución para preservar la ventaja competitiva de EE.UU. frente a China.
El pontífice, de 70 años, se suma a un encendido debate sobre hasta dónde deberían limitarse los modelos de IA, en medio de temores sobre su potencial para desestabilizar el sistema financiero, seleccionar objetivos en ataques militares y eventualmente reemplazar a los humanos en amplias áreas de toma de decisiones.
“Magnifica Humanitas”
El texto de 130 páginas, llamado “Magnifica Humanitas” (“Magnífica humanidad”), aborda multitud de cuestiones, como el retraso de la Iglesia en condenar la esclavitud o el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el medio ambiente.
Las encíclicas son documentos dirigidos a todos los fieles que fijan la posición de referencia de la Iglesia sobre cuestiones sociales, morales, políticas o teológicas.
Dada la importancia del documento, el papa lo presentó él mismo junto a expertos en IA, entre ellos el cofundador de la compañía Anthropic, Christopher Olah.

“No podemos considerar a la IA como moralmente neutra”, indica el papa, pidiendo “desarmar” esta tecnología para “impedirle el dominio sobre lo humano”.
El papa denuncia también que el control de las plataformas, las infraestructuras y los datos “no es prerrogativa de los estados, sino de grandes actores económicos y tecnológicos que, de hecho, determinan las condiciones de acceso”.
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Citando entre otros a Platón o J.R.R. Tolkien por su lucha contra la deshumanización, el papa estadounidense critica las “nuevas formas de esclavitud” para extraer los recursos necesarios para la IA y pide soluciones tecnológicas más sostenibles “para reducir el impacto sobre el medioambiente y cuidar nuestra Casa común”.
“En algunas regiones del mundo, adolescentes y niños trabajan en condiciones peligrosas en la trituración de los materiales de los que se obtienen las tierras raras”, un grupo de metales esenciales para la tecnología moderna.
“Cuerpos marcados, mutilados, desgastados para que el flujo de cálculos no se interrumpa”, denuncia el papa.
Contra las “guerras justas”
El obispo de Roma también aprovecha la encíclica para pedir “perdón” por el retraso histórico de la Iglesia en condenar la esclavitud.
Más allá de los desafíos tecnológicos, el papa advierte sobre el riesgo de “deshumanización”, alertando contra una visión del ser humano reducido a su rendimiento o a datos explotados por máquinas.
Desde su elección hace un año, el primer papa estadounidense de la historia ha multiplicado las advertencias sobre los peligros de la IA, especialmente su uso en el ámbito militar, y la necesidad de una “alfabetización digital”.

“Ningún algoritmo puede hacer que la guerra sea moralmente aceptable”, escribe León en la encíclica.
Los expertos creen que el impacto de “Magnifica Humanitas” podría ser comparable al de la encíclica “Laudato Si” de 2015, en la que el papa Francisco abordaba la cuestión ecológica y que desencadenó una ola de reacciones en todo el mundo.
Sin mencionar nombres, el soberano pontífice reitera la necesidad de “superar la teoría de la ‘guerra justa’”, un concepto defendido, entre otros, por la administración de Donald Trump, y lamenta que la humanidad esté “cayendo en la cultura violenta del poder” que normaliza la guerra como “instrumento de política internacional”.
En abril, la Casa Blanca criticó al papa por afirmar que “Dios no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra”, en el contexto del conflicto en Oriente Medio.

En una rueda de prensa este lunes, el papa explicó que este texto surgió de “la escucha”, tras dialogar con científicos, ingenieros, responsables políticos, padres y docentes “preocupados” por las jóvenes generaciones.
“Necesitamos que más actores en el mundo -comunidades religiosas, sociedad civil, investigadores, gobiernos- hagan lo que Su Santidad ha hecho aquí: tomarse esto en serio, examinarlo con atención y orientar los acontecimientos en una dirección mejor”, declaró por su parte Christopher Olah.
“Magnifica Humanitas” culmina varios años de reflexión dentro la Iglesia sobre las tecnologías relacionadas con la IA.
En 2020, la Santa Sede lanzó, junto a empresas digitales e instituciones académicas, el Llamamiento de Roma para una ética de la IA, en el que abogaba por un desarrollo tecnológico respetuoso con la dignidad humana.
Mythos de Anthropic
Sus comentarios llegan mientras la presentación de Mythos, una herramienta de inteligencia artificial desarrollada por Anthropic PBC capaz de identificar fallas desconocidas en sistemas informáticos, ha generado ansiedad global en los últimos meses.
Al advertir sobre los riesgos de una IA sin regulación, resulta significativo que el Vaticano haya invitado a Christopher Olah, cofundador de Anthropic y especialista en aprendizaje automático. La empresa creadora del popular chatbot Claude ha chocado con la administración Trump por el uso de su tecnología con fines militares y de vigilancia.

El vicepresidente JD Vance, un converso al catolicismo cercano al multimillonario de Silicon Valley Peter Thiel —uno de los primeros inversionistas de OpenAI— dejo entrever la tensión creciente. Recientemente, León y Trump chocaron por la oposición del papa a la guerra con Irán.
Rerum Novarum

La Iglesia Católica Romana se ha mostrado cada vez más activa en expresar sus preocupaciones sobre la IA. Ha defendido la idea de que esta poderosa herramienta requiere reglas para proteger la dignidad humana y el bien común.
Para León, la inspiración evidente es el papa León XIII, quien condujo a la Iglesia durante la primera revolución industrial y escribió la encíclica Rerum Novarum. El actual pontífice no solo eligió el nombre León para honrar a su predecesor del siglo XIX, sino que además establece un vínculo directo entre la disrupción que provocó entonces la producción industrial mecanizada sobre los trabajadores y el impacto que hoy tiene la IA sobre el empleo.
Desde reportes sobre chatbots que inducen a usuarios al suicidio hasta predicciones apocalípticas sobre desempleo masivo, el debate sobre la IA es divisivo y emocional. Aun así, el estilo de León es más moderado que el de Francisco, quien pronunció un discurso histórico ante los líderes del Grupo de los Siete en 2024 advirtiéndoles que no perdieran el control sobre la IA.
Elaborado con información de AFP y Bloomberg







