
Los leggings “Get Low” de Lululemon Athletica Inc., criticados por su transparencia, están de nuevo disponibles en línea. Los compradores solo deben asegurarse de leer primero las advertencias.
Ahora se aconseja a los posibles compradores de EE.UU. y Canadá que elijan una talla más y combinen los leggings con ropa interior sin costuras de color piel. Las ventas del producto en los sitios web de Lululemon en Norteamérica fueron suspendidos temporalmente la semana pasada tras quejas de que el tejido era demasiado transparente y que los leggings no eran “a prueba de sentadillas”.
Las acciones de la empresa subieron hasta 3.4%, lo que ayudó a recuperar parte de las pérdidas registradas a comienzos de semana, cuando se conoció la suspensión de las ventas. El drama de los leggings también provocó una dura crítica del fundador Chip Wilson, quien calificó el episodio como un “fracaso operativo total” y culpó a la junta directiva de la empresa.
“Nos tomamos muy en serio las opiniones de nuestros clientes”, afirmó Lululemon en un comunicado el jueves. “Hemos actualizado la información de nuestros productos para incorporar nuevas recomendaciones sobre ajuste, tallas y características, con el objetivo de ayudar a los clientes a tomar decisiones de compra informadas”.

Las nuevas recomendaciones no aparecen en las páginas de productos en Europa, donde los leggings no se retiraron de la venta en línea.
Las quejas sobre los pantalones “Get Low” surgieron pocos días después del lanzamiento de la colección. No es la primera vez que un problema de producto pone a Lululemon en aprietos. Hace unos 18 meses, la empresa retiró su línea Breezethrough tras informes de clientes que consideraban que el ajuste no era favorecedor y, en 2013, retiró muchos de sus pantalones de yoga negros por preocupaciones similares sobre transparencia.
La atención mediática aumenta la presión sobre Lululemon, que enfrenta una desaceleración de su crecimiento y una caída de casi la mitad del valor de sus acciones en los últimos 12 meses. La empresa también está inmersa en dos batallas con inversionistas activistas.
Wilson, uno de los mayores accionistas, publicó un anuncio a toda página en el Wall Street Journal el otoño pasado criticando a la empresa y posteriormente impulsó el nombramiento de tres nuevos miembros del consejo de administración.
En paralelo, Elliott Investment Management adquirió una participación de más de US$ 1,000 millones en Lululemon y, según se informa, está promoviendo a la ejecutiva minorista Jane Nielsen como posible candidata a directora ejecutiva.
El director ejecutivo saliente, Calvin McDonald, está a una semana de su último día en la empresa, lo que dejará a Lululemon con dos directores ejecutivos interinos.








