
Tras décadas de déficits presupuestarios y un aumento sostenido de la deuda, los mercados están poniendo un nuevo precio al riesgo de Francia.
Los inversionistas exigen una prima mucho mayor para mantener bonos del gobierno, el mercado bursátil está bajo presión y se disparó el costo de asegurar la deuda bancaria contra un impago. El euro cayó el lunes a su nivel más bajo desde mayo de 2025, reflejo del temor a que la crisis se extienda más allá de las fronteras francesas.
Un alivio inmediato parece poco probable. Políticos de extrema izquierda y extrema derecha compiten por suceder al centrista Emmanuel Macron en unas elecciones para las que aún faltan más de seis meses. El gobierno intenta aprobar un presupuesto, pero enfrenta una fuerte oposición de legisladores hostiles. Estudiantes de secundaria y trabajadores del sector público protestan en las calles, agravando la agitación política.

“La realidad nos está alcanzando”, dijo el primer ministro Sebastien Lecornu, al advertir sobre el rápido aumento de los costos de endeudamiento.
Estas son algunas de las formas en que los riesgos políticos y fiscales se están manifestando en los mercados:
Bonos
Considerado alguna vez uno de los mercados de bonos más seguros de Europa, Francia ahora debe ofrecer mayores rendimientos a los inversionistas por su deuda pública. Los bonos franceses a 10 años son los de peor desempeño entre las economías del Grupo de los 10 este año, y el yield, o rendimiento, de referencia ha aumentado casi 0.6 puntos porcentuales desde comienzos de septiembre, hasta el 4.75%.
Visto de otra manera: la diferencia entre lo que pagan Francia y Alemania por endeudarse a 10 años se amplió el viernes a 1.59 puntos porcentuales, la mayor prima desde la crisis de deuda de la zona euro en 2012. Aunque desde entonces la brecha se ha reducido, los inversionistas siguen en alerta.

La política está en el centro de este cambio. El ánimo se ha deteriorado porque los inversionistas ya miran hacia las elecciones presidenciales, según Irina Kurochkina, gestora de cartera de Aegon Asset Management. La candidata de extrema derecha Marine Le Pen y el aspirante de extrema izquierda Jean-Luc Mélenchon figuran entre los principales contendientes.
“Con los partidos centristas perdiendo terreno, los inversionistas no se sienten cómodos ante un resultado que enfrente a la extrema derecha con la izquierda”, dijo Kurochkina. “Existe el riesgo de que no puedan tomar ninguna decisión en materia presupuestaria y, por lo tanto, uno queda expuesto de manera asimétrica a resultados negativos”.

Le Pen, que encabeza las encuestas, ha propuesto políticas radicales en campañas anteriores, incluida la salida de Francia del euro. Ahora busca tranquilizar a los inversionistas y ha esbozado planes para reducir drásticamente el déficit mediante menores transferencias a la Unión Europea y recortes del gasto relacionado con la inmigración.
Sin embargo, no hay una solución fácil. George Moran y Peter Schaffrik, estrategas de RBC Capital Markets, dijeron que el creciente déficit se remonta a la decisión adoptada en 2018 de reducir las contribuciones de los empleadores al sistema de seguridad social.
“Francia no puede salir de esta situación con un único presupuesto doloroso”, dijeron el lunes.
Acciones
Las empresas que integran el índice bursátil francés CAC 40 obtienen menos del 20% de sus ingresos en el mercado local, pero aun así se han visto afectadas. El índice de referencia ha caído un 3.9% este año hasta el lunes, frente al avance del 7% del Stoxx 600 paneuropeo.
La mayor brecha entre las rentabilidades de la deuda pública francesa y alemana ha reducido el atractivo de las acciones del sector financiero, y los bancos en particular han quedado rezagados frente a sus pares internacionales. También han sufrido ventas sectores más orientados al mercado interno, como las empresas vinculadas a infraestructura y el sector inmobiliario.

Gilles Guibout, responsable de renta variable europea de BNP Paribas AM, dijo que durante el verano redujo su exposición a acciones de empresas muy dependientes de la economía francesa y a compañías fuertemente reguladas que podrían enfrentar mayores impuestos.
Más de € 2,000 millones (US$ 2,200 millones) se borraron del valor de los operadores franceses de aeropuertos y autopistas el martes pasado, después de que el gobierno dijera que evalúa aumentar los impuestos a la infraestructura de transporte, poniendo de relieve los riesgos.
“Hemos ajustado nuestra cartera para tener en cuenta la volatilidad que se avecina y seguiremos haciéndolo según corresponda”, dijo Guibout.
Crédito
El costo de asegurar los bonos de los bancos franceses contra un impago ha superado al de otros prestamistas europeos.
Un ejemplo: el costo de asegurar € 10 millones de deuda de Societe Generale SA contra un impago durante cinco años aumentó el lunes a € 103,000 anuales. Eso supone unos € 16,500 más que para una deuda comparable de Deutsche Bank AG. Hasta fines de agosto, asegurar ambas costaba lo mismo.
Los diferenciales de los swaps de incumplimiento crediticio son mucho mayores para los bancos franceses BNP Paribas SA y Credit Agricole SA que para grandes entidades del Reino Unido, Alemania, Suiza y España.

“Las tasas más altas, el resurgimiento de las preocupaciones fiscales y la creciente incertidumbre finalmente han quebrado la reciente calma en el crédito en euros”, dijeron el lunes los estrategas de ING Bank Jeroen van den Broek y Timothy Rahill. Describieron la debilidad como “más pronunciada” en Francia.
Divisas
La caída del euro refleja la preocupación de que los problemas de Francia puedan extenderse más allá de sus fronteras.
Aunque los inversionistas han evitado comparaciones directas con la crisis de la zona euro de hace 15 años, estrategas de divisas de Barclays, entre ellos Themistoklis Fiotakis, ven riesgos a la baja para la moneda común, incluso si Francia logra aprobar un presupuesto.

“Los problemas fiscales de Francia ya son suficientemente abrumadores por sí solos, pero resultan aún más difíciles de resolver debido a las próximas elecciones presidenciales y a un Parlamento sin mayoría, donde alcanzar consensos a menudo ha resultado una tarea imposible”, escribieron el domingo.
Algunos inversionistas prevén que la turbulencia de los mercados se prolongue más allá de la era Macron.
Lo que dicen los estrategas de Bloomberg...
“El riesgo francés ahora se está trasladando claramente al euro, creando otra fuente de presión sobre la deuda francesa. El aumento de las rentabilidades perjudica el retorno de los bonos, pero los inversionistas de largo plazo pueden mantenerlos hasta su vencimiento. Los inversionistas extranjeros sin cobertura enfrentan otro problema: un euro más débil agrava esas pérdidas”. —Skylar Montgomery Koning, estratega macroeconómica.
“Francia todavía no es un mercado en el que hayamos entrado, pese a las ventas”, dijo David Zahn, responsable de renta fija europea de Franklin Templeton Investment Management. “Hay mucha volatilidad y esperamos que continúe hasta después de las elecciones, y eso nos mantiene al margen”.







