Trump también asegura que Twitter lo censuró indebidamente durante sus cuatro años mandato al calificar algunos de sus mensajes como “información engañosa”. (Foto: Getty Images).
Trump también asegura que Twitter lo censuró indebidamente durante sus cuatro años mandato al calificar algunos de sus mensajes como “información engañosa”. (Foto: Getty Images).

El expresidente de Estados Unidos, , pidió a un juez de Florida que ordene a que active de nuevo su cuenta personal después de que la compañía la suspendió permanentemente el pasado enero por “incitación a la violencia” tras el asalto de sus seguidores al Capitolio.

Según informan este sábado medios locales, Trump (2017-2021) presentó en la noche del viernes una solicitud de orden preliminar en la que argumenta que Twitter canceló su cuenta debido a la “coacción” de rivales políticos en el Congreso de los EE.UU.

La moción de Trump asegura que Twitter ejerce un “poder y control” sobre el discurso político “inconmensurable”, sin precedentes y “profundamente peligroso”.

Trump solicitó a un juez del Tribunal del Distrito Sur de Florida, con sede en Miami, que ordene a Twitter restablecer temporalmente su cuenta mientras avanza en los tribunales su pedido de recuperar de manera permanente su presencia activa en una red social con la que se comunicaba con sus 88 millones de seguidores.

Los abogados de Trump indicaron en la moción judicial que incluso Twitter permite publicar mensajes a los talibanes de manera regular “sobre sus conquistas y victorias militares en Afganistán”.

Trump también asegura que Twitter lo censuró indebidamente durante sus cuatro años mandato al calificar algunos de sus mensajes como “información engañosa”.

Twitter, así como otras redes sociales como Facebook o YouTube, canceló la cuenta del republicano dos días después del asalto violento de una turba de sus seguidores al Congreso de EE.UU. el pasado 6 de enero, algo que ha calificado desde entonces de “censura” y “abuso”.

El expresidente interpuso en julio pasado una demanda colectiva contra Facebook, Google y Twitter y sus consejeros delegados para hacerlos “rendir cuentas” por lo que considera un ataque a su “libertad de expresión”.

El magnate invitó entonces a unirse a la demanda colectiva a aquellos que consideren que las grandes tecnológicas se han aliado con el Gobierno para decidir qué es desinformación.

En enero, Twitter suspendió la cuenta de Trump debido al, en su opinión, “riesgo de una mayor incitación a la violencia” y después de que el asalto al Congreso, que dejó 5 muertos, siguiese a un discurso del magnate en el que insistió en que se produjo un fraude electoral en los comicios de noviembre de 2020 en el que perdió la Presidencia de EE.UU.

Estas afirmaciones, que llegaron a los tribunales en forma de diversas denuncias en varias cortes del país, se han saldado en todas ellas en contra de Trump por falta de pruebas.

Twitter era la red preferida del gobernante y en ella había publicado más de 55,000 mensajes durante más de once años, y desde entonces, ha perdido una poderosa herramienta que usó durante las campañas electorales y su presidencia para hacer llegar a sus millones de seguidores sus polémicos puntos de vista, ataques a sus rivales y noticias falsas.