
OPINIÓNPaúl Lira BriceñoDIRECTOR ACADÉMICO UPC
En teoría, el spread bancario, la diferencia entre la tasa activa y la pasiva, debe cubrir los gastos de operar el negocio, los requerimientos de provisiones, los costos regulatorios, el pago de impuestos y la rentabilidad de la institución. El Perú, según cifras del Banco Mundial 2012, ocupa el sétimo lugar entre los 10 países de más alto spread.En un Estado de Resultados del sistema financiero que no tome en cuenta ingresos y gastos por servicios financieros, ni otros ingresos y gastos, el margen bruto reflejaría el spread expresado en términos monetarios. Este, a octubre del 2013, alcanza S/. 13 101 millones de soles, que se distribuye entre provisiones (S/. 2 834 millones), gastos administrativos (S/. 6 907 millones), el pago del impuesto a la renta (S/. 748 millones) y la rentabilidad (S/. 2 023 millones).Resalta la existencia de un alto porcentaje de participación de los gastos administrativos (53%) y de las provisiones por malas deudas (26%). En el primer caso, esto puede estar reflejando ineficiencias operativas. En esta situación, impacta el alto costo de adquisición y administración de las pymes, así como de personas naturales (51% de las colocaciones a octubre 2013). Unido a lo anterior, está el hecho que los préstamos a personas y pymes (70% del crédito en moneda nacional), son considerados riesgosos; lo que implica mayores tasas de interés activas. Lo que explicaría, en parte, el alto spread observado en soles.Por otro lado, las provisiones por malas colocaciones se llevan, también, una buena parte del spread generado. ¿Es la cartera local riesgosa?, el ratio de morosidad parece sugerir que no. A octubre del 2013, este alcanzaba 2.63%. Sin embargo, el ratio provisiones sobre cartera atrasada, alcanzaba 175%.¿Y los costos regulatorios?, contrario a lo que muchos opinan, el encaje no es un elemento que impacte la tasa de interés activa. Si bien a octubre del 2013, el 16% y 43.4% de los fondos en soles y dólares estaban encajados, los cálculos efectuados, demuestran que el efecto sobre la tasa de interés es marginal. Obviamente, estos resultados son influenciados por las bajas tasas de interés que se pagan a los depósitos.Por último, está la rentabilidad obtenida por las instituciones financieras, la cual alcanza 15% del spread. Altas tasas de rentabilidad están aparejadas a altos niveles de riesgo. Las elevadas tasas de interés activas, no se condicen con el riesgo promedio de la cartera de colocaciones y denotan la inexistencia de sistemas de pricing (asignación de precios en función del riesgo crediticio del cliente) en la gran mayoría de instituciones financieras locales.El elevado spread que presenta el sistema financiero peruano indica ineficiencia; perjudicando la adecuada canalización de recursos entre agentes económicos y, por ende, afecta el crecimiento de largo plazo de nuestra economía.
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