
RAMIRO ESPINOSA VELASCOGerente de Administración y Finanzas en Josfel Iluminación
Aprovechando que la economía en general está en crecimiento importante, las empresas estamos teniendo un financiamiento adicional para ser parte de ese crecimiento.
En nuestro caso, siempre procuramos que el financiamiento que se necesita sea obtenido por los mismos clientes. Tratamos de negociar que el cliente nos adelante algo de la futura venta. Sin embargo, hay situaciones en las que el financiamiento es alto y a veces no es suficiente. En ese momento necesitamos acudir a otras fuentes que, en primer caso, son los bancos, aunque muchas veces los mismos proveedores están más dispuestos a ayudar.
El área financiera de una empresa es considerada como el aguafiestas, porque tenemos que poner los pies en la Tierra, y si la economía está en auge tenemos que saber transar para otras temporadas cuando no todo sea positivo. La experiencia ha demostrado que las empresas que hacen eso sobreviven en tiempos de crisis.
ProveedoresIdentificamos dos tipos de proveedores: los que sí nos dan un crédito adecuado, donde ingresan grandes empresas y nosotros nos aprovechamos para que nos faciliten los créditos, y también los pequeños proveedores. Con estos últimos trabajamos para que se vayan desarrollando en el transcurso del tiempo y quizá depender de ellos en el futuro. Así vamos soltándonos de otras empresas.
El gran trabajo está en estas pequeñas empresas que sí necesitan de nosotros. Ahí tratamos de que el financiamiento vaya por intermedio del banco a nuestro costo y riesgo. Ahora el dinero es una cosa crítica, porque si ellos no nos abastecen con la producción, los perjudicados somos nosotros ya que no podremos cumplir con nuestros clientes.
Es por ello que funcionamos como avales, y es bueno saber que sí hay bancos dispuestos a trabajar con ellos (los medianos empresarios).
De otro lado, vemos al banco como un proveedor más: así como se necesita materia prima, también se requiere dinero. Pero hay que analizar cómo es ese acceso. Así como voy al proveedor que cumple, que está al día y me da el mejor producto, igual acudimos al mejor banco a buscar el dinero que quiero, con las tasas que quiero y por la cantidad que necesito.
Costos y oportunidadAl momento de buscar el mejor financiamiento para las empresas, muchas veces toca elegir entre qué punto priorizar: ¿costo u oportunidad? Creo que ello depende mucho del momento.
Hay etapas en las que se priorizan los costos. Pero cuando hay muchas alternativas, como hasta ahora que el mercado está muy líquido y los bancos están dispuestos a prestar dinero, hay que ver la oportunidad.
Sin embargo, existen entidades financieras que no dan las facilidades del caso y alargan los procesos. Entonces ya el requerimiento deja de interesar o pierde su valor y se llega a asumir como un costo más alto.
En general, siempre se buscan mejores costos y son muchos los bancos que llegan a estar dispuestos a bajar sus tasas de interés y dar mejores condiciones, también se evalúan los plazos.
Creo que hoy en día es un buen momento para que las empresas tengan más flexibilidad. Si tenemos que elegir un financiamiento a largo plazo, vamos por los bancos que nos dan el mejor costo, además del tiempo de préstamo.
En su mayoría, los bancos piden dos escenarios a las empresas sobre lo que podría pasar en su economía y algunos están menos dispuestos a analizar el formato del negocio o a profundizar en su naturaleza y son agresivos al momento de ofrecer sus opciones de financiamiento, otros no.
Accesibilidad financiera para la mejora del negocio
Existen bancos que son muy propensos a entender la naturaleza del negocio y otros que no entienden las actividades, ya sea para financiar una venta o una compra.
Asimismo, hay bancos que tienen formas sistémicas –lo que es muy importante– en las cuales los productos que ofrecen son de muy fácil acceso. Han entendido tan bien el negocio que eso nos permite a nosotros mismos hacer todos nuestros procesos. Entonces, cuando el banco entiende el negocio creo que es muy potente y nos ayuda mucho en el crecimiento.
Para las empresas es muy importante el tiempo que toman los desembolsos. Hay unos que toman mucho tiempo, y eso es relevante para la vida del negocio, pues tiene que ser una semana o dos máximo, si no ya se pierde el sentido. Creo que algunos bancos tienen una actitud demasiado conservadora y limitan el trámite a las empresas, y eso tiene que cambiar. Sin embargo, también están los otros que son conservadores pero que entienden mejor el negocio, lo que nos hace ser un poco más seguros como empresa.
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