
Desde hace 34 años, Sonia Pantoja, gerente general de La Casa del Disfraz en Miraflores, vive el mes de octubre al límite. Halloween es la "Navidad" del negocio de disfraces y en fechas como el 29 y 30 de octubre puede entregar 100 disfraces por día.
"Antes era mejor porque no había tantas tiendas compitiendo. Cuando yo empecé solo había dos tiendas: nosotros y Casa Mandril", recuerda Pantoja.
Después de haber pasado una vida dedicada a convertir a las personas en seres de fantasía, está segura de algo: Halloween es el día perfecto para que los ejecutivos y las ejecutivas se desprendan de los tacos, los sacos y las corbatas y busquen disfraces arriesgados. Suelen invertir entre S/. 85 y S/. 280 en su traje.
Entre miles de historias, una con cada disfraz terminado, recuerda a la esposa del gerente general de un banco, que eligió ser bruja por una noche. También hay piratas, personajes de Star Wars y Blancanieves con escotes más chic. Todo vale en la noche del 31.
Para no repetir el trajeSi aún no decide qué usar la noche del 31 y no quiere llevar la misma prenda que su colega, Pantoja revela que los disfraces más pedidos este año son de héroes y versiones más sexys para las mujeres.
En el caso de fiestas temáticas, muchos optan por pedir sus disfraces en grupo y recibió pedidos desde provincias. También hubo misiones casi imposibles. "Recibí un pedido de un disfraz de Depredador con el rostro de fibra de vidrio", relata."Los disfraces más caros suelen ser los que llevan un mayor número de aplicaciones y accesorios como máscaras y sombreros".
EL DATOUn negocio de muchas manos Producción. En el proceso de confección de un disfraz, muchas veces se necesita más que un costurero.Pantoja destaca contar con proveedores que fabrican detalles como pelucas, máscaras de látex y accesorios.
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