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Restaurantes de los distritos empresariales de Lima se adaptan al ritmo frenético que la ciudad impone a ejecutivos y empleados para ofrecer menús a costo reducido sin renunciar a la calidad. Para quienes almuerzan fuera de casa de lunes a viernes, hay varias opciones en San Isidro y Miraflores. Lo importante es sugerir a los potenciales clientes una propuesta muy dinámica, como hacen en Market 770, uno de los restaurantes del Westin Lima Hotel. Los trabajadores de la zona encuentran allí el Lunch & Go, cuyo nombre lo dice todo: una estación de ensaladas, entradas frías como tiradito, cebiche, causa, escabeche y papas con algunas salsas, más algunos fiambres tipo roast beef, jamón inglés y del país, y algunos quesos. Esto se complementa con un plato y una sopa del día como estofado, arroz con pollo, ají de gallina, lomo saltado y pescado a la chorrillana (uno diferente de lunes a viernes), variedad de sándwiches y una estación de postres, vaso de chicha o limonada, que están incluidos en el precio (S/.45). El cliente se puede servir cuanto quiera y el menú tiene ya una gran demanda, apenas un año después de inaugurarse el hotel. El 80% de la clientela a la hora del almuerzo está compuesta por ejecutivos de San Isidro.En otro punto del distrito se encuentra Delphos Bistró (Hotel Los Delfines), con más de 40 opciones en su carta internacional y un servicio de buffet para cada día de la semana laboral (Lunes sancochado, Martes bachiche, Miércoles de autor a la carta, Jueves fusión y Viernes temático). Cuenta con un menú ejecutivo (S/.39) que incluye entrada, plato de fondo, postre, gaseosa y café o infusiones, además de salad bar y entradas frías ilimitados pagando un adicional. El gerente de Alimentos y Bebidas del hotel, el francés "con corazón peruano" Camille Fesneau, se precia de ofrecer una amplia variedad de vinos para acompañar la elección del día y ofrecer un producto de calidad con muchas opciones a buen precio. Ejecutivos y grupos sociales son los más habituales del restaurante.
Un clásico que no pasa de modaDesde su nacimiento en 1984, la casa-hacienda que acoge al restaurante La Carreta ha ofrecido un llamativo contraste con los modernos edificios del centro financiero, y no ha dejado de reinventarse para estar a la altura de los tiempos. El espacio La Tienda de la Carreta surgió con la idea de ofrecer a ejecutivos y empleados un buen servicio, rápido y a precios más asequibles.Nos explica Celia Trujillo que el local abre desde el desayuno a la cena, y que el momento álgido, "con muy buena aceptación", es a la hora del almuerzo, con posibilidad de hacer reservas para grupos con anticipación y escoger sus platos previamente. También hay servicio de bocaditos para llevar a precios por ciento (empanadas, sándwiches, alfajores y cocadas pequeños, tipo piqueo, para reuniones) y en los desayunos, servicio delivery para las empresas cercanas.Hay clientes que bajan de sus oficinas más de una vez al día para relajarse, tomar un café, unos entremeses, el lonche o sumarse al happy hour tras la jornada de trabajo.
Para ejecutivos de MirafloresAlgunos restaurantes miraflorinos venden este mismo concepto para atraer a los empleados y ejecutivos de las oficinas cercanas. En un ambiente clásico, el local de Vivaldino en Grau cuenta con este tipo de menú, en el que propone una selección entre sus entradas, platos de fondo y postres de lunes a sábado (S/.34).
OTROSÍ DIGOAl final del caminoPropuesta. De estilo más desenfadado y con su carta de comida casera, Patagonia también tiene su propuesta. El menú suele anunciarse en sus redes sociales. Hace unos días, por ejemplo, servían de menú, a S./ 25, empanada de choclo o salpicón de pollo de entrada; milanesa con tacu tacu o arroz chaufa de atún como platos de fondo y unos "deliciosos wantancillos" de cortesía, además de una copa de vino.
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