
Luciana Olivaresgerente de publicidad del bbva perú
Según Wikipedia, la palabra auspicio, como la entendemos en el mundo de la comunicación, no existe. Para Wikipedia, auspicio tiene una sola definición : Un augurio a través de "mirar a los pájaros". ¿Tenemos así de clara la definición de auspicio cuando buscamos el auspicio de una marca? Creo que no .
El auspicio no es un subsidio, o donación a cambio de nuestro logo en volantes.
La marca tiene que ganar; en caso contrario, el auspicio será una acción cortoplacista que le habrá hecho perder dinero, tiempo y oportunidades.
Las marcas necesitamos vincularnos emocionalmente y un auspicio que coincida con el ADN de la marca puede ser ese canal subliminal y no tan subliminal que establezca un encuentro " fuera de la oficina" con nuestra audiencia.
El auspicio para una marca es un tema estratégico y está en ella tener la lucidez de reconocer la oportunidad, la valentía para realizarla, la responsabilidad de ser coherente en el tiempo y la creatividad de hacerla brillar.
Los "auspiciados" tienen una oportunidad de oro con marcas ávidas de vincularse emocionalmente con sus audiencias; chance que muchas veces pierden por no hacerse una pregunta básica: ¿qué marca puede ser mi partner?
La respuesta no es enviar cartas de auspicio a los gerentes de marketing de las empresas Top 5000. Hay que estudiar la marca objetivo y ofrecer algo más que colocar su logo "en toda la comunicación por ser auspiciador premium".
Hay que hacer nuestra propuesta pensando como el gerente de marketing al que apelamos: con osadía, creatividad y generosidad en lo que le aporta mucho a la marca y nada a ti.
El auspicio es una importante herramienta de comunicación para la vinculación emocional de una marca; ambas partes deben verlo así; de lo contrario, solo tendremos una banderola cara.
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