El acceso a liquidez continúa siendo una necesidad para las pymes que venden a empresas y deben esperar entre 60 y 90 días para cobrar sus facturas. Frente a este escenario, Pan American Servicios Financieros viene incorporando inteligencia artificial (IA) a sus procesos de factoring, confirming y capital de trabajo, con el objetivo de reducir los tiempos involucrados en la evaluación de cada operación.
La compañía, registrada en la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), desarrolló un motor de decisiones propio que combina su matriz de riesgos con inteligencia artificial. Según Pan American, el sistema utiliza tecnología de Anthropic para procesar información financiera, tributaria y de centrales de riesgo, además de evaluar tanto al cliente como al pagador de la factura. El análisis puede realizarse en menos de 10 minutos, aunque la decisión final permanece en manos del comité de créditos.
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Automatización para reducir los tiempos del factoring
El modelo busca acortar una etapa que tradicionalmente puede involucrar revisiones manuales de información financiera, órdenes de compra y documentación tributaria. “La parte de evaluación se reduce a 10 minutos y el desembolso se da dentro de la hora o dos horas”, explicaron representantes de Pan American.
La automatización también está llegando a otros procesos. La empresa incorporó la generación de contratos a su sistema para revisar información registral y producir el documento correspondiente para nuevos clientes. Su siguiente etapa contempla una inversión superior a US$ 100,000 para continuar la digitalización, incluyendo la cobranza y el desarrollo progresivo de una plataforma de autoatención.
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Perú y ampliación a nuevos mercados
Pan American inició sus operaciones efectivas en septiembre de 2025 y actualmente reporta una cartera activa cercana a US$ 5 millones. La compañía proyecta cerrar 2026 con US$ 10 millones en líneas y alcanzar US$ 20 millones en stock durante el año siguiente. Su estrategia apunta a utilizar la automatización para incrementar el volumen de operaciones sin aumentar en la misma proporción los procesos manuales de evaluación.
En paralelo, la empresa evalúa su expansión internacional. El primer mercado previsto es Colombia, seguido por México y, posteriormente, Estados Unidos. El horizonte planteado para iniciar este proceso es de aproximadamente 36 meses. “Ahora nos toca a nosotros mejorar el modelo en la rapidez y en la agilidad para que la pyme peruana pueda realmente utilizar ese instrumento como algo que la beneficie”, señalaron sus representantes.


